La semana pasada muchos aviones de Lufthansa permanecieron en tierra. Sindicatos de pilotos y tripulantes de cabina convocaron una huelga de un día. Según la asociación aeroportuaria ADV, se cancelaron más de 460 vuelos.
Pero este no es el primer conflicto laboral de este año. Tras un 2025 relativamente tranquilo, en el que las negociaciones salariales se suspendieron en muchos sectores, ha llegado el momento: año nuevo, nuevas huelgas. Este 2026, se prevén nuevas negociaciones colectivas para unos 10 millones de empleados en Alemania. Si los sindicatos no logran llegar a un acuerdo con los empresarios sobre los salarios y las condiciones laborales, se avecinan conflictos laborales.
Para aumentar la presión antes de la tercera ronda de negociaciones salariales con los empleados públicos, el sindicato Verdi convocó huelgas a nivel nacional. Escuelas, guarderías, universidades, teatros, administraciones estatales y autoridades de seguridad se vieron afectadas.
Verdi inició las huelgas del año a principios de febrero con paros de advertencia que paralizaron el transporte público local en toda Alemania. El miércoles 11 de febrero, una segunda huelga de advertencia interrumpió el transporte público en zonas de Hamburgo y Baviera.
Las negociaciones para nuevos convenios colectivos de empleados de las industrias química y farmacéutica también están en marcha desde principios de febrero. El sector está en crisis. Ante los altos costos de la energía y la disminución de los pedidos, se han recortado alrededor de 2.400 empleos. Según la Asociación de la Industria Química, los cierres de plantas o los traslados de producción ya anunciados provocarán más recortes.
También podría haber más dificultades con el servicio ferroviario alemán. Deutsche Bahn, que sufre unos costos muy elevados, y el sindicato de maquinistas GDL iniciaron el último jueves una nueva ronda de negociaciones salariales. Sin embargo, las huelgas solo serán posibles una vez que expire la denominada obligación de paz social, a principios de marzo.
“El equipo está furioso”, declaró Mario Reiß, del GDL, en respuesta a la oferta de Deutsche Bahn. Quieren saber cuándo comenzarán las huelgas. “Intentamos evitar una huelga, pero desde luego no nos vamos a quedar de brazos cruzados”, agregó. Los preparativos para la huelga ya están en marcha entre bastidores.
La negociación salarial colectiva también tendrá lugar en las empresas de los sectores mayorista, minorista y de comercio exterior, que en conjunto afectan a casi 3,6 millones de empleados. El convenio colectivo en las industrias metalúrgica y eléctrica expira en octubre.
Aunque parezca que los empleados se declaran en huelga con frecuencia, un análisis de la tendencia en un largo plazo muestra lo contrario. Si bien las huelgas y los cierres de empresas provocaron una media de más de 600.000 días de trabajo perdidos al año en la década de 1980, esta cifra se redujo a poco menos de 150.000 entre 2000 y 2009. Sin embargo, esta cifra ha tendido a aumentar de nuevo en los últimos 15 años, según el Instituto Económico Alemán (IW).
Si analizamos el promedio de días perdidos por huelgas por cada 1.000 empleados, la cifra fue de cinco en la década de 2000, siete en la de 2010 y diez entre 2020 y 2024. Por el contrario, en la mayoría de los países de la OCDE ha disminuido la magnitud de los conflictos laborales.
En general, Alemania es uno de los países en los que tradicionalmente se producen menos huelgas, según el IW. Los empleados de Países Bajos, Austria, Suiza y Japón tampoco suelen participar en acciones sindicales. Las huelgas son más frecuentes en los países del sur de Europa, los países anglosajones y algunos países escandinavos.
No siempre se trata solo de aumentos salariales. En sectores con dificultades, como el farmacéutico y el químico, la seguridad laboral será una preocupación importante. “Todo el sector químico en el centro de Alemania está en riesgo”, declaró Stephanie Albrecht-Suliak, del Sindicato Industrial de Minería, Química y Energía (IGBCE), a la radioemisora MDR. Por eso, preservar los empleos debe ser la máxima prioridad.
Se espera que la seguridad laboral en las industrias metalúrgica y eléctrica desempeñe un papel fundamental en las negociaciones de IG Metall, que comenzarán en otoño, según un pronóstico de Deutsche Bank Research.
“Los trabajadores del transporte público se encuentran bajo una enorme presión debido a los horarios laborales extremadamente desfavorables, el trabajo por turnos y la constante presión del tiempo”, explicó la vicepresidenta de Verdi, Christine Behle. “Necesitamos urgentemente mejoras en este ámbito para frenar la alta rotación y volver a encontrar trabajadores calificados para el transporte público de forma fiable”, insistió.
Con o sin huelga, Deutsche Bank Research ya ofrece un pronóstico sobre el resultado de las negociaciones colectivas de este año. Los expertos predicen que los salarios negociados aumentarán casi 3 % anual en 2026 y 2027. En 2025, el aumento estimado fue de 2,7 %.
“Si bien se esperan acuerdos más sólidos, sobre todo en el sector público, es probable que los sindicatos de sectores con dificultades estructurales prioricen la estabilidad laboral sobre los aumentos salariales”, según Deutsche Bank Research.
Fuente: Deutsche Welle
