La filial de Al Qaedaen el Sahel reivindicó una serie de ataques perpetrados en Mali este sábado (25.04.2026), incluidas ofensivas contra posiciones y sedes militares y administrativas en Bamako y su periferia, y anunció haber tomado el control de la ciudad estratégica septentrional de Kidal.
El Grupo de Apoyo al Islam y a los Musulmanes (JNIM), afiliado a Al Qaeda, explicó además en un comunicado que atacó las sedes del presidente, Assimi Goita, y del ministro de Defensa, Sadio Camara, y el aeropuerto internacional de Bamako. Asimismo, anunció la toma de control de la ciudad de Mopti (centro), así como de la mayor parte de las posiciones militares en las poblaciones de Sévaré (centro) y Gao (norte).
Precisó que las operaciones en el norte del país se realizaron con la participación de sus “socios” del Frente de Liberación del Azawad (FLA), que agrupa a varias facciones nacionalistas tuareg que exigen la independencia de esa región al norte de Mali y que reivindicaron también la toma de Kidal.
El portavoz del FLA, Mohamed Elmaouloud Ramadane, fue el primero en anunciar el ataque en el norte del país a través de su página en Facebook con un breve mensaje en el que dijo que “la batalla de la liberación ha comenzado” para apoderarse del la zona del Azawad, que abarca aproximadamente el 60 % del territorio del país, y pocas horas después informó de la toma de Kidal.
Mali está gobernado por una junta militar que llegó al poder con golpes de Estado en 2020 y 2021 y que en 2022 anunció una transición de dos años. Desde hace más de diez años, la situación del país se ha visto sacudida por un conflicto y por la acción violenta de varios grupos yihadistas.
“Estamos haciendo frente a una gran ofensiva coordinada en todo el país a un nivel inédito desde 2012, cuando el gobierno perdió la mitad del país”, dijo a la AFP Charlie Werb, analista en la consultoría Aldebaran Threat Consultants (ATC). Según él, hubo “graves fallas de seguridad en Bamako”.
Fuente: Deutsche Welle
