AfD quiere gobernar en Sajonia-Anhalt, pero ¿con quién?

AfD quiere gobernar en Sajonia-Anhalt, pero ¿con quién?

Al día siguiente de las elecciones, los copresidentes del partido, Alice Weidel y Tino Chrupalla, comparecieron en Berlín ante la prensa de la capital. Junto a ellos estaba el vencedor de las elecciones regionales de Sajonia-Anhalt, Ulrich Siegmund, principal candidato de AfD. Siegmund ha conseguido para su partido un resultado récord: con alrededor del 44 por ciento de los votos, la formación se quedó por muy poco sin mayoría propia en el nuevo Parlamento, que le habría permitido elegir a Siegmund como nuevo ministro-presidente.

Aunque AfD no logró su gran objetivo electoral de gobernar en solitario con mayoría absoluta, su confianza tras estas elecciones está en su punto más alto. En la rueda de prensa, la dirección del partido dejó claro que no piensa solo en Sajonia-Anhalt, sino en toda Alemania. Y en quién gobernará el país en el futuro. "La CDU/CSU nunca más podrá ganar unas elecciones al Bundestag. Es un hecho", afirmó con tono cortante la copresidenta de AfD, Alice Weidel.

El partido ni siquiera sabe todavía cómo podría formarse un gobierno de AfD en el pequeño estado federado de Sajonia-Anhalt, pero Weidel, potencial candidata de AfD a la Cancillería, ya piensa en asestar el próximo golpe electoral a los conservadores democristianos del canciller Friedrich Merz. "Mi objetivo declarado es ampliar la ventaja en el menor tiempo posible y crecer hasta alcanzar al menos el 40 por ciento en las próximas elecciones al Bundestag". Para entonces, Alice Weidel quiere convertirse en canciller.

¿Cómo se procederá ahora, concretamente, en Sajonia-Anhalt? ¿A quién quiere sumar AfD para formar un gobierno regional encabezado por el partido? Muchas cuestiones siguen abiertas, incluso al día siguiente de las elecciones. El principal candidato de AfD, Ulrich Siegmund, insistió una y otra vez durante la rueda de prensa: "Tendemos la mano a todos los actores de Sajonia-Anhalt". Pero siempre añadió que su disposición a hacer concesiones era muy limitada: "Seguiremos siendo fieles a nosotros mismos. No vamos a doblegarnos".

El objetivo, según los tres políticos de AfD, es formar un gobierno estable. Eso supondría descartar un gobierno minoritario, que tendría que buscar mayorías en el Parlamento regional votación tras votación. De cara a las próximas negociaciones, los dirigentes de AfD apuestan por diputados descontentos del sector más conservador de la Unión Demócrata Cristiana (CDU). "Veremos si hay grupos parlamentarios o diputados individuales dispuestos a afrontar junto con nosotros esta tarea histórica", afirmó Ulrich Siegmund.

Dado que AfD es vigilada en Sajonia-Anhalt por la Oficina para la Protección de la Constitución por estar considerada "de extrema derecha confirmada", todos los demás partidos habían descartado antes de las elecciones formar una coalición de gobierno con ella. Por eso, la formación de gobierno en ese Land del este de Alemania se enfrenta a varias dificultades.

Especialmente controvertida es la relación con los democristianos (CDU), que forman parte de gobiernos de coalición tanto en Sajonia-Anhalt como a nivel federal. Siegmund, al igual que toda la cúpula de AfD, considera fracasada la política de aislamiento frente a su partido.

La noche electoral, la copresidenta de AfD Alice Weidel criticó duramente en un programa televisivo de la emisora ZDF el llamado "cordón sanitario" de la CDU frente a AfD: "La CDU no volverá a ganar unas elecciones, tampoco unas elecciones al Bundestag. Y de ahí se deriva un mandato de gobierno muy claro para AfD. Porque somos demócratas, nosotros no levantamos cordones sanitarios".

También durante la noche electoral, Ulrich Siegmund subrayó que para él la aplicación del programa de AfD es más importante que las opciones de acceder al poder: "Conmigo no habrá dobleces". Antes de las elecciones, el principal candidato de AfD, de 35 años, había afirmado reiteradamente que solo quería gobernar en solitario para impulsar un cambio profundo de rumbo político en Alemania.

El programa de gobierno de AfD provoca desde hace meses intensos debates en Alemania. El partido exige un endurecimiento radical de las políticas de asilo e inmigración. Quiere intensificar las deportaciones de "solicitantes de asilo ilegales" e imponer una obligación general de trabajar a todos los demás solicitantes de asilo.

Pero, sobre todo, pretende hacer que Sajonia-Anhalt y Alemania resulten menos atractivas para los inmigrantes y reclama un "giro de 180 grados en la política migratoria". Durante la campaña electoral responsabilizó reiteradamente a los migrantes de la delincuencia en los centros urbanos alemanes y de la escasez de viviendas.

Y va aún más lejos: AfD planea una transformación radical de la sociedad. Declara la guerra a los medios públicos de radiodifusión, quiere retirar los fondos a proyectos de promoción de la democracia, crear una especie de patrulla ciudadana contra los migrantes y combatir la diversidad social. Todo ello figura en su programa.

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Fuente: Deutsche Welle

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