El presidente Donald Trump ensalzó la noche de este sábado (04.07.2026) la grandeza de Estados Unidos en el discurso central de los festejos por los 250 años de la Independencia del país, en una aparición demorada por el mal tiempo en la que aseguró que nadie podrá emular el poderío de la nación norteamericana.
"Durante 250 años los Estados Unidos de América han sido la esperanza, la promesa, la luz y la gloria entre todas las naciones del mundo, en todo el planeta. Intentan ser como nosotros. Nadie puede ser como nosotros", dijo el mandatario al inicio de su intervención, que comenzó más de una hora después de lo previsto.
El republicano agradeció a la multitud, compuesta en gran mayoría por sus simpatizantes, que tuvieron que esperar varias horas en medio de una ola de calor para tener que evacuar el recinto y volver a pasar por el estricto filtro de seguridad al reingreso.
Al estilo de un mitin político, Trump reiteró sus advertencias sobre la amenaza del comunismo. "No queremos comunistas en nuestro país. Nunca ha funcionado", dijo en referencia a las recientes victorias de candidatos demócratas socialistas en las primarias de cara a las elecciones de medio mandato en noviembre próximo.
También aprovechó para impulsar su controvertida reforma electoral que endurecería los requisitos para registrarse y votar en los comicios federales, con la que busca prohibir el voto por correo, pero que aún estancada en el Congreso.
Trump hiló relatos de heroísmo y acontecimientos para reflejar los valores de patriotismo y libertad que, según afirmó, conforman el espíritu estadounidense.
El discurso de Trump en la Explanada Nacional marcó el centro de unas celebraciones que se han extendido por semanas en la capital estadounidense y que han causado polémica entre sus detractores, que acusan al presidente de politizar un festejo que por su naturaleza debe incluir a todos los estadounidenses.
Los festejos llegaron a su clímax en la madrugada de este domingo con un gran espectáculo de fuegos artificiales en Washington, el mayor de su tipo en la historia de la capital, en medio de advertencias por la calidad del aire durante una sofocante ola de calor.
La celebración incluyó unos 850.000 proyectiles pirotécnicos disparados desde 10 puntos cercanos: el Estanque Reflectante del Monumento a Lincoln, ocho barcazas en el río Potomac y el parque West Potomac, en un gran despliegue de unos 40 minutos, el doble de lo habitual, de acuerdo con los organizadores.
La Administración del presidente, Donald Trump, quiere transformar este "hito único" en un récord mundial, según medios.
Fuente: Deutsche Welle
