Cuando el presidente estadounidense Donald Trump desplegó la alfombra roja para el líder chino Xi Jinping en la base aérea Andrews el miércoles 23 de septiembre de 2026 por la tarde, fue un gesto diplomático poco común que rara vez se había visto antes en la historia de Estados Unidos. Normalmente, los jefes de Estado de todo el mundo son recibidos en la Casa Blanca. La recepción especial para Xi subraya la importancia que Trump otorga a su relación personal con el poderoso líder de China.
Tras 90 minutos de conversaciones bilaterales en el Despacho Oval, Trump mostró a su "buen amigo" Xi varios proyectos de construcción en la Casa Blanca el jueves por la tarde, incluido el helipuerto terminado solo unos días antes. Luego invitó a Xi a un breve vuelo turístico a bordo del helicóptero presidencial "Marine One".
"Tuvimos una gran reunión", dijo Trump a los periodistas presentes tras el vuelo turístico. Tras el glamoroso banquete de Estado, Trump añadió que él y su invitado "nunca se habían entendido mejor" y elogió la construcción de una relación que promueve "prosperidad y seguridad para las futuras generaciones".
"La 'diplomacia personal' de Trump es una construcción unilateral que existe principalmente en su propia cabeza", opina Aurelio Insisa, analista principal del Instituto Mercator de Estudios sobre China (MERICS), con sede en Berlín. "Él quiere creer que su relación personal con Xi es el factor decisivo para las relaciones chino-estadounidenses, pero hay poca o ninguna evidencia que respalde esta afirmación", añade.
Esta es la primera visita de Xi Jinping a Estados Unidos en diez años. Sin embargo, no se ofrecieron resultados concretos sobre cuestiones sensibles como los acuerdos comerciales o la cooperación en el campo de la inteligencia artificial, más allá del establecimiento de un "canal de comunicación" específico y de algunas decisiones que dan más aliento a la tregua comercial. "Tras la habitual pompa y ceremonias de una cumbre al más alto nivel, la parte china no ha hecho concesiones significativas a favor del presidente estadounidense", dijo Insisa en entrevista con DW.
El miércoles, el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bissent, dijo que la "tregua" acordada hasta noviembre se extendería hasta enero de 2027 "para darnos más tiempo para analizar qué podemos hacer a nivel económico".
El propio Trump fue vago el jueves sobre los "avances" en cuestiones comerciales. No anunció ningún acuerdo concreto, aunque finalmente la Casa Blanca sí confirmó informes previos a la cumbre sobre las reducciones mutuas esperadas de aranceles en bienes no críticos por valor de 30.000 millones de dólares.
Melanie Hart, directora del Global China Hub del Atlantic Council, escribió a principios de esta semana que el anuncio de los recortes arancelarios era "tan esperado que el fracaso indicaría que algo salió terriblemente mal".
Los acuerdos y negociaciones se están llevando a cabo a través de la Junta de Comercio EE. UU.-China, anunciada en mayo. La lista inicial de posibles productos incluía productos agrícolas estadounidenses, gas natural licuado (GNL) chino y productos de baja tecnología. China también busca un mejor acceso a chips de última generación de empresas estadounidenses, necesarios para desarrollar modelos innovadores de IA.
"Los cimientos de esta tregua comercial son frágiles. Es poco probable que sobreviva al final del segundo mandato de Trump", predice Insisa. "Pekín no cambiará radicalmente su política industrial y comercial para satisfacer las demandas de Washington, y es probable que futuras administraciones estadounidenses, incluso las republicanas, se aparten de la línea marcada por Trump respecto a China", augura.
To view this video please enable JavaScript, and consider upgrading to a web browser that supports HTML5 video
Tras las advertencias de seguridad de las empresas de IA, la regulación de la inteligencia artificial y la carrera tecnológica entre Estados Unidos y China se pusieron en primer plano antes de la cumbre. Sin embargo, las expectativas de una cooperación real son bajas.
La semana pasada se anunció un "diálogo sobre IA" entre Estados Unidos y China después de que el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Besset, y el representante comercial Jamieson Greer se reunieran el domingo con el viceprimer ministro chino He Lifeng.
Trump ve el desarrollo de la IA como una carrera hacia la cima en la que el ganador se lo lleva todo. La falta de confianza y transparencia también dificulta los marcos regulatorios paralelos en el campo de la IA, explica la analista de MERICS Antonia Hmaidi. "Es imposible comprobar si una parte está cumpliendo con las normas acordadas. Además, existen diferentes puntos de vista sobre lo que significa la regulación", afirma.
Pekín está celebrando una cumbre tras otra, con impresiones positivas pero superficiales. "La cumbre en Washington demuestra que el curso actual en las relaciones bilaterales sigue siendo favorable a China", comenta Insisa.
Xi, por su parte, habla de una situación en la que todos ganan. "El presidente Trump ha prometido 'Hacer que Estados Unidos vuelva a ser grande'. China está luchando por el resurgimiento de la nación. Ambos objetivos son ambiciosos y ciertamente pueden reforzarse mutuamente", dijo Xi en la Casa Blanca. Actualmente, la campaña de Trump se está concentrando en las elecciones de mitad de mandato en noviembre. Xi quiere asegurarse otros cinco años en el cargo en el congreso del partido en 2027.
La retórica de Xi omite el hecho de que Pekín ve cómo un orden mundial liderado por Estados Unidos se está desvaneciendo. China habla de un punto de inflexión como no se había visto en un siglo. "Por el momento, Pekín ha encontrado la manera de mantener a la administración Trump en la conversación mientras evita pasos concretos en los temas más urgentes: regulación de la IA, relaciones comerciales, controles de exportación", explica Insisa.
Se espera que la próxima reunión entre ambos líderes tenga lugar al margen de la cumbre de APEC en Shenzhen en noviembre. Lo más probable es que estos temas sigan en la agenda.
No dejes que el algoritmo oculte las noticias. Si confías en este sitio para obtener información verificada, por favor dedica un momento a seleccionarnos como tu fuente preferida en Google: haz clic aquí y marca el casillero o pulsa el botón de DW.com para ver siempre nuestras noticias verificadas en tus preferencias.
Fuente: Deutsche Welle

