India fortalecerá su Marina con una nueva generación de submarinos diseñados en Alemania y construidos en India. Según el ministro alemán de Defensa, Boris Pistorius, se espera que el acuerdo, valorado en unos 8.000 millones de dólares (7.000 millones de euros) se firme este verano. En un momento en el que el Indo-Pacífico se está convirtiendo en un escenario cada vez más disputado, los submarinos desempeñan un papel central.
Estos, en concreto, son de diseño alemán Tipo 214, fabricados por Thyssenkrupp Marine Systems (TKMS). Son submarinos diésel-eléctricos, no nucleares. Pero incorporan una tecnología clave que los hace especialmente valiosos: la propulsión independiente del aire (AIP). Esto les permite permanecer sumergidos mucho más tiempo que otros submarinos convencionales, lo que los convierte en más difíciles de detectar.
India tiene más de 11.000 kilómetros de costa y más del 90 por ciento de su comercio en volumen se realiza por mar. Pero el océano Índico también contiene varios puntos estratégicos donde el tráfico marítimo puede ser interrumpido. Cualquier problema con estas rutas podría convertirse rápidamente en una amenaza para la economía india.
"Por eso es tan importante para la India mantener la libertad de navegación en la región Indo-Pacífica", comenta Shairee Malhotra, subdirectora del programa de estudios estratégicos de la Observer Research Foundation (ORF) en Nueva Delhi. "Es la razón por la que India quiere reforzar su poder naval. Y estos submarinos representarían un gran avance en sus capacidades de guerra submarina".
Los submarinos son útiles en este entorno porque pueden patrullar en silencio, vigilar buques enemigos y generar incertidumbre en las flotas de superficie más poderosas. En una crisis, pueden actuar como elemento disuasorio. "Los submarinos se están convirtiendo en una de las capacidades más cruciales del poder marítimo en el Indo-Pacífico", explica, por su parte, Sidharth Kaushal, investigador sénior de poder naval en el Royal United Services Institute de Londres.
El refuerzo naval de India está estrechamente vinculado a sus dos rivales nucleares: China y Pakistán. China tiene actualmente la armada más grande del mundo por número de buques, con unas 400 unidades.
Su foco principal sigue siendo Taiwán y el mar de China Meridional, pero Pekín también ha ampliado su presencia en otras zonas. "Hemos visto el aumento de la presencia naval china en el océano Índico, un escenario cada vez más disputado, así como el crecimiento de las capacidades navales de Pakistán", destaca Malhotra.
Pakistán, por su parte, está modernizando su flota submarina con ayuda de China. En 2015 firmó un acuerdo de unos 5.000 millones de dólares para ocho submarinos avanzados chinos. Cuatro se construyen en China y cuatro en Pakistán. Estos submarinos de la clase Hangor también incorporan AIP. Aproximadamente el 80 por ciento del armamento de Pakistán procede de China, lo que ha alterado el equilibrio en el sur de Asia.
Los riesgos no son teóricos. En mayo de 2025, India y Pakistán libraron un conflicto de cuatro días. India y China también han tenido enfrentamientos en su frontera del Himalaya.
Con Pakistán alineado con China, India busca cada vez más socios occidentales. Durante décadas dependió fuertemente de la Unión Soviética y posteriormente de Rusia. Aunque el país ha tendido a diversificar su política de defensa, Francia, Israel y Estados Unidos han ganado importancia como socios. Alemania quiere ahora sumarse a ese cambio.
"Este acuerdo es importante comercialmente para Alemania, pero la geopolítica es claramente el marco", explica Nina Haase, corresponsal política en jefe de DW. Y añade que Alemania quiere consolidar su presencia en el Indo-Pacífico y apoyar la libertad de navegación y el orden basado en normas. El acuerdo también ofrece a India "alternativas a los productos rusos". Pero India sigue comprando sistemas rusos, lo que muestra una estrategia de equilibrio más que un cambio total de alianzas.
El acuerdo incluye la construcción de submarinos en Mumbai con transferencia de tecnología, lo cual es especialmente sensible. "La tecnología de submarinos ha sido tradicionalmente muy protegida", subraya Malhotra. India busca desarrollar capacidades propias y reducir su dependencia exterior.
Aún no está claro cuánto conocimiento se transferirá realmente. Alemania querrá proteger sus tecnologías más sensibles, mientras que India querrá maximizar la producción local. "La transferencia de tecnología siempre crea interdependencias industriales, políticas y estratégicas", dice Haase.
Para India, el acuerdo supone mayor capacidad de disuasión, empleo y autosuficiencia. Para Alemania, representa beneficios económicos y una mayor presencia en el Indo-Pacífico.
Pero India mantiene su tradición de no alineamiento, y el acuerdo no la convertirá en un aliado exclusivo de Alemania o la OTAN. Los submarinos Tipo 214 podrían reforzar significativamente la posición naval de India, pero la tendencia general es preocupante: el océano Índico se está volviendo más militarizado y disputado, lo que incrementa el riesgo de incidentes y escaladas no deseadas.
Fuente: Deutsche Welle

