Es poco habitual que unas elecciones al Parlamento regional en Alemania despierten tanto interés mediático como estas de Sajonia-Anhalt. El 6 de septiembre de 2026, los 1,7 millones de votantes con derecho a voto de este estado del este de Alemania decidirán si el partido de ultraderecha Alternativa para Alemania (AfD) puede formar un gobierno regional por primera vez.
Hasta ahora, en la Alemania de la posguerra no ha habido ningún jefe de Gobierno que perteneciera a un partido de extrema derecha (como se considera a AfD en Sajonia-Anhalt) reconocido como tal, ni a nivel federal ni regional. Esto cambiaría si el candidato principal de AfD, Ulrich Siegmund, resultara elegido para este cargo, ya que la Oficina para la Protección de la Constitución de Sajonia-Anhalt ya clasificó a la AfD como tal en 2023.
Las posibilidades de que Siegmund logre un triunfo histórico son altas: desde hace meses, AfD lidera cómodamente las encuestas con más del 40 % de los votos.
Aparte de AfD, solo hay otros dos partidos que pueden contar con su entrada en el próximo Parlamento regional: la Unión Demócrata Cristiana (CDU), de tendencia conservadora, del actual presidente regional Sven Schulze, y el partido La Izquierda, de tendencia socialista, que tradicionalmente tiene una fuerte presencia en el este de Alemania, la antigua RDA socialista.
El resto de los partidos tienen motivos para temer no alcanzar el umbral del 5 % de los votos necesario para entrar en los parlamentos alemanes. Esto se aplica incluso a los socialdemócratas de centroizquierda (SPD), que actualmente forman parte de la coalición de Gobierno federal junto con la CDU y su homóloga bávara, la Unión Social Cristiana (CSU).
El SPD está perdiendo popularidad a nivel nacional. En Sajonia-Anhalt, las encuestas lo sitúan por debajo del 8 % que obtuvo hace cinco años. El tercer partido de la actual coalición de gobierno de Sajonia-Anhalt, formada en 2021, tiene aún menos esperanzas: los neoliberales del Partido Liberal Democrático (FDP) apenas alcanzan el 3 % en las encuestas.
Los Verdes, de orientación ecologista, también están preocupados por su posible regreso al parlamento regional. El partido es rechazado por muchos votantes de las zonas rurales debido a sus políticas climáticas y a su visión multicultural de la sociedad.
Y luego está la Alianza Sahra Wagenknecht (BSW), fundada en 2024 por su homónima, una excopresidenta del partido La Izquierda. El partido tiene una orientación económica de izquierdas, pero socialmente es conservador de derechas y populista. Esta es la primera vez que participa en unas elecciones regionales en Sajonia-Anhalt.
Después que la BSW obtuviera el 6,2 % de los votos en las elecciones al Parlamento Europeo de 2024 y lograra resultados de entre el 12 % y el 16 % en los estados de Brandeburgo, Sajonia y Turingia, durante su primer año, no logró superar la barrera del 5 % necesaria para entrar en el Parlamento alemán en las elecciones generales de 2025.
En caso de que, a pesar de todo, consiguiera representación, Sahra Wagenknecht ya ha anunciado que los diputados de su partido no votarían a favor de la investidura de un presidente de AfD, sino que se abstendrían, allanándole así el camino para obtener la mayoría en el parlamento y asumir el cargo.
La realidad es que cuantos más partidos no superen el umbral electoral, mayor será la probabilidad de que Alternativa para Alemania pueda gobernar en solitario.
Por otro lado, si además de AfD consigu en el próximo Parlamento de Sajonia-Anhalt la CDU, La Izquierda y el SPD y esos tres partidos suman más escaños que AfD, la situación se complica. Esto se debe a que, en 2018, CDU aprobó la denominada "resolución de incompatibilidad", que rechaza la cooperación tanto con AfD como con La Izquierda.
Si la CDU se mantiene firme en esta postura, formar incluso un gobierno en minoría resultaría muy difícil, quizá imposible.
El politólogo Lembcke, de la Universidad del Ruhr de Bochum, sostiene que la CDU debería haber adaptado su resolución de incompatibilidad a las nuevas condiciones del sistema de partidos y del panorama político. Al no haberlo hecho, esta cuestión podría agravarse drásticamente ahora en Sajonia-Anhalt.
El partido La Izquierda está dispuesto a apoyar al presidente del Gobierno regional, Sven Schulze, de la CDU, para que consiga un segundo mandato.
"En los últimos años, nosotros, La Izquierda, hemos demostrado que asumimos nuestra responsabilidad con este país. Especialmente a la hora de frenar a AfD”, declaró el copresidente del partido, Luigi Pantisano, a la cadena de televisión ZDF, en referencia a los estados de Turingia y Sajonia, donde la CDU lidera gobiernos de coalición sin mayoría parlamentaria y depende del apoyo del partido La Izquierda.
Dada la situación, previsiblemente complicada, hay algo que queda claro de cara a las elecciones de este 6 de septiembre: o bien Sajonia-Anhalt se enfrenta a un proceso de formación de coalición increíblemente difícil, o bien el estado será gobernado por AfD.
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Fuente: Deutsche Welle
