Los hackers y los cortes de electricidad eran las principales amenazas para los centros de datos ucranianos. Desde principios de septiembre, sin embargo, Rusia ataca sistemáticamente los propios edificios que albergan los servidores.
La infraestructura digital de la capital, Kiev, y de otras regiones del país ya se ha visto afectada. Tras los ataques, durante un tiempo dejaron de estar disponibles las señales de varios canales de televisión y sus servicios de streaming. Abonados de algunos operadores de televisión por cable también informaron de problemas.
Un centro de datos es un edificio en el que se almacena información. Allí se encuentran servidores, sistemas de almacenamiento y equipos de red que garantizan el funcionamiento permanente de los servicios en línea.
De ellos dependen los portales de noticias, registros estatales, servicios de banca en línea, servicios en la nube, telefonía y sistemas empresariales. Los daños en una instalación de este tipo no solo afectan al internet de los usuarios particulares, sino también a toda una serie de servicios cotidianos. Por eso, estos centros se han convertido en un objetivo importante.
El ministro de Exteriores ucraniano, Andrii Sybiha, afirmó que Rusia ha atacado grandes centros de datos ucranianos con el objetivo de interrumpir el flujo de información. Según Sybiha, como Rusia no consigue alcanzar sus objetivos en el campo de batalla, busca nuevas formas de desestabilizar la vida en Ucrania.
A pesar de la magnitud de los ataques contra los centros de datos, los expertos coinciden en que no se producirá un apagón total de internet. "El sector nunca estuvo regulado en Ucrania y no era necesario pagar licencias millonarias. Entrar en el mercado era muy barato, por lo que miles de empresarios ofrecían este tipo de servicios. Es un sector bastante descentralizado", explica a DW el experto en telecomunicaciones Oleksandr Hluschtschenko.
Según sus datos, el ucraniano medio puede elegir entre varios proveedores y, en algunos edificios residenciales, incluso entre diez. En opinión del experto, esta competencia ha contribuido a que "Ucrania probablemente tenga uno de los mejores servicios de acceso a internet del mundo", afirma Hluschtschenko. Al mismo tiempo, advierte de que los daños provocados por ataques físicos pueden hacer que determinados segmentos de las redes de algunos proveedores "fallen" hasta que sean reparados físicamente.
El diputado Oleksandr Fedijenko, miembro de la comisión parlamentaria de Seguridad Nacional, Defensa e Inteligencia, también apunta en esta dirección. "¿Desaparecerá internet en Ucrania? Por supuesto que no. Se reestructurará la infraestructura y se establecerán ubicaciones alternativas", escribió Fedijenko en Facebook. El diputado sostiene que los ataques rusos carecen de sentido porque los proveedores ucranianos de internet tienen capacidad para restablecer rápidamente los servicios.
Serhiy Beskrestnov, asesor del presidente para el desarrollo de áreas tecnológicas de defensa, considera que los ataques rusos contra los centros de datos ucranianos forman más bien parte de una ofensiva informativa. "Ya nos han intentado asustar diciendo que no habría alimentos ni combustible, y ahora generan miedo ante un posible colapso de internet", escribió Beskrestnov en Facebook.
Hluschtschenko explica que un servidor puede ser destruido, pero los datos se almacenan y respaldan simultáneamente en otros centros de datos, incluidos algunos en el extranjero. "Por eso, los sistemas pueden cambiar automáticamente a otro centro de datos", explica el experto. Al mismo tiempo, las empresas de telecomunicaciones almacenan copias en servicios de nube europeos como Google y Amazon.
Oleksandr Olshansky, fundador del proveedor MiroHost y director de Internet Invest, uno de los principales proveedores ucranianos de servicios de TI y alojamiento web, informó de que su centro de datos quedó prácticamente destruido. Sin embargo, el impacto sobre los clientes fue mínimo.
"Alrededor del 95 por ciento de los clientes no se vieron afectados porque utilizan capacidades en Polonia y República Checa. Solo me quedan unos 150 de entre 20.000 y 25.000 clientes que, por alguna razón, no trasladaron, duplicaron ni respaldaron su infraestructura", dijo Olshansky en una entrevista con RBC-Ucrania.
Los expertos recomiendan a los centros de datos reforzar aún más la descentralización, adquirir equipos adicionales y distribuirlos geográficamente. También aconsejan replicar y respaldar los datos en servidores ubicados en centros de datos europeos y en servicios en la nube. Otra solución sería trasladar parte de la infraestructura a refugios subterráneos. Sin embargo, estas medidas también supondrían costes adicionales para los clientes.
"Nos hemos acostumbrado a tener el internet más rápido de Europa, el más barato de Europa y el mejor servicio de soporte técnico", subraya Oleksandr Fedijenko. Eso cambiará ahora. Serhiy Beskrestnov también prevé un aumento de las tarifas de internet para compensar los costes de reparación.
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Fuente: Deutsche Welle

