Reza Pahlavi, hijo del derrocado sah de Irán, está de visita en Berlín en el marco de una gira europea.
El Gobierno del canciller de Alemania, Friedrich Merz, no se reunirá con Pahlavi, aunque varios parlamentarios sí tienen previsto mantener conversaciones con él.
El hombre, de 65 años, fue recibido por partidarios, pero también por opositores. Uno de ellos le arrojó un líquido rojo antes de ser detenido por la policía.
Durante una conferencia de prensa, Pahlevi hizo un llamamiento a los gobiernos europeos para que adopten nuevas medidas, desde la expulsión de embajadores iraníes hasta la asistencia a sus conciudadanos, con el objetivo de ejercer presión para restablecer la conexión a internet en Irán, interrumpida en varias ocasiones por el régimen.
“Las negociaciones”, en el contexto de un alto el fuego entre Washington y Teherán desde el 8 de abril, se basan en la idea de que el comportamiento de los nuevos dirigentes iraníes ‘cambiará'”, declaró Pahlevi a los periodistas. “No veo que eso ocurra”, respondió, calificando a los actuales responsables, que sustituyeron a los que murieron en ataques estadounidense-israelíes, como “caras diferentes del mismo sistema”.
Pahlevi expresó su esperanza de un levantamiento popular, afirmando que “la estrategia consiste en permitir que la gente recupere el control de la calle”.
Reza Pahlavi también acusó a los gobiernos europeos de haber “apaciguado” a la República Islámica durante décadas. Arremetió especialmente contra los medios occidentales, a los que acusa de difundir “propaganda” iraní y estar “desconectados” de la realidad del país.
Fuente: Deutsche Welle
