En el oeste de Alemania, cerca de la localidad de Ramstein-Miesenbach, se extiende un extenso recinto militar con pistas de aterrizaje, hangares y numerosos edificios.
La base aérea de Ramstein es como una pequeña ciudad en mitad de la zona rural del estado federado de Renania-Palatinado, aislada del paisaje montañoso que la rodea. Aunque sus instalaciones están en territorio alemán, gozan de una inmunidad similar a la de una embajada extranjera: los funcionarios y políticos alemanes solo pueden entrar en ella con el consentimiento del comandante estadounidense.
Alrededor de 9.000 personas trabajan en la mayor base aérea de Estados Unidos en Europa. “Es un centro logístico increíblemente importante para el Ejército estadounidense”, comenta a DW el exdirector de la OTAN William Alberque. “La base aérea también se conoce como la puerta de Europa. Desde aquí parten los vuelos de Estados Unidos hacia África y Oriente Próximo y Medio”. Alberque también aclara un punto: “Ramstein no es un centro de operaciones para misiones de combate”.
A las instalaciones puramente militares se suma el mayor hospital militar estadounidense fuera de Estados Unidos. En total, en la región viven unos 50.000 estadounidenses, familias incluidas. Hay escuelas, tiendas y proveedores de servicios propios, y a menudo se paga en dólares. Estas instalaciones también son muy importantes para la economía regional.
Todo comenzó en 1952, en un aeródromo que la Luftwaffe de Adolf Hitler utilizó durante la Segunda Guerra Mundial y que el Ejército de Estados Unidos conquistó poco antes del final de la guerra, en 1945. El aeródromo y un ala administrativa se convirtieron poco a poco en un complejo cada vez más grande para las tropas estadounidenses en Alemania y, finalmente, para la OTAN.
Desde 1971, el Mando Aéreo Militar tiene su base en Ramstein con sus aviones de transporte. En 1973, el cuartel general de la Fuerza Aérea de Estados Unidos en Europa se trasladó de Wiesbaden a Ramstein. Desde Ramstein, la OTAN supervisa la defensa antimisiles de la alianza, así como las actividades espaciales de los Estados miembros. En ocasiones, la NASA también utiliza Ramstein en ocasiones para vuelos de investigación.
En los años 80, la base aérea de Ramstein fue dos veces noticia en todo el mundo: en agosto de 1981, miembros de la organización extremista de izquierda Fracción del Ejército Rojo, de la Alemania Occidental, perpetraron un atentado con explosivos contra la base, en el que 20 personas resultaron heridas, algunas de ellas de gravedad.
En agosto de 1988 se celebró un espectáculo aéreo en Ramstein. Cuando dos aviones de una escuadrilla acrobática italiana colisionaron en el aire, uno de ellos se estrelló contra la multitud de espectadores. Murieron 70 personas y cientos más resultaron heridas. Fue una de las mayores catástrofes de la historia en este tipo de eventos. Desde entonces, no han vuelto a celebrarse espectáculos aéreos en Ramstein.
Es probable que hasta 2005 -esto no ha sido confirmado oficialmente- también se almacenaran armas nucleares en la base aérea, que, según expertos, fueron retiradas ese año.
En los últimos tiempos, Ramstein ha adquirido una importancia creciente gracias a su centro aéreo para el control de las misiones de drones de combate estadounidenses, lo que ha dado lugar a repetidos debates sobre la posible implicación de Alemania en el asesinato selectivo de sospechosos de terrorismo en Asia y África.
El aeropuerto también se utiliza regularmente para vuelos de evacuación, por ejemplo, cuando se evacuó a personas desde Afganistán, en el verano de 2021, tras la toma del poder por parte de los talibanes.
En Ramstein se celebraron durante un tiempo reuniones de los países que apoyaban a Ucrania tras la invasión de Rusia a ese país. Fue el ministro de Defensa estadounidense quien invitó a la reunión, no el alemán, lo que deja claro quién es el que manda en la base aérea. Pronto se popularizó el término Grupo de Ramstein, pero aquellos encuentros terminaron con la llegada al poder de Donald Trump, a principios de 2025.
En 2020, durante su primera presidencia, el magnate republicano amenazó con una reducción masiva de las tropas estadounidenses estacionadas en Alemania. La razón esgrimida era que Alemania no pagaba lo suficiente por su defensa.
El antiguo comandante en jefe de las tropas estadounidenses en Europa, el general Ben Hodges, criticó duramente los planes en la revista Der Spiegel , calificándolos de “error colosal”: “La decisión ilustra que el presidente no ha comprendido lo esenciales que son las tropas estadounidenses estacionadas en Alemania para la seguridad de Estados Unidos”.
Al principio de su segundo mandato, a comienzos de 2025, Trump volvió a cuestrionar la presencia de tropas de EE. UU., pero, desde entonces, Alemania ha aumentado considerablemente su gasto en defensa. Desde la toma de posesión del actual canciller de Alemania, Friedrich Merz, en mayo de 2025, y con varias visitas de Merz a Washington, esos comentarios han cesado. Con el inicio de los últimos ataques de EE. UU. contra Irán en marzo de 2026, se ha vuelto a poner de manifiesto la importancia de Ramstein como base logística en Europa.
Merz ha respaldado las operaciones estadounidenses en Oriente Medio, pero, si no fuera el caso ¿sería legalmente posible que impidiera el uso de Ramstein a EE. UU.? “Sería muy difícil para el Gobierno alemán limitar las operaciones estadounidenses en Ramstein”, dice a DW el exdirector de la OTAN William Alberque. “Si quisieran, podrían hacerlo, pero sería muy inusual, y no creo que quieran eso”.
Fuente: Deutsche Welle

