Protesta de Gen Z regelt en Alemania: «Solo queremos que nos escuchen»

Protesta de Gen Z regelt en Alemania: «Solo queremos que nos escuchen»

El ministro alemán del Interior, Alexander Dobrindt, condenó el domingo (01.11.2026) los disturbios que siguieron a las manifestaciones juveniles en varias grandes ciudades de Alemania el sábado, entre ellas Berlín, Colonia y Fráncfort, y atribuyó la violencia en la que terminaron algunas de las protestas a grupos de alborotadores. "Grupos de extrema izquierda violentos y alborotadores procedentes de la comunidad migrante se apoderaron, al caer la noche, de las manifestaciones pacíficas que habían tenido lugar durante la tarde", declaró Dobrindt al tabloide Bild, el periódico más vendido de Alemania.

"Los alborotadores y saqueadores serán identificados y deberán rendir cuentas. Estas alteraciones del orden público deben conllevar sanciones severas", afirmó el ministro. Dobrindt elogió la actuación de las fuerzas de seguridad. "Gracias al gran compromiso de nuestros agentes de policía, se evitaron estallidos de violencia como los vistos en París", señaló en referencia a los violentos disturbios desatados en la capital francesa tras protestas estudiantiles similares.

Tras unas manifestaciones inicialmente pacíficas en las que participaron decenas de miles de jóvenes, al caer la tarde se produjeron incidentes violentos y disturbios, especialmente en Fráncfort, donde la policía detuvo temporalmente a más de treinta personas según informó la cadena local HR, y en Colonia. En Berlín, se lanzaron botellas y petardos. La policía empleó cañones de agua en varias ciudades.

La iniciativa Gen Z regelt ('La Generación Z toma el mando') había convocado protestas pacíficas en más de treinta ciudades. Entre sus reivindicaciones figuran un mayor presupuesto para las escuelas, medidas para hacer frente al aumento del coste de la vida y políticas más contundentes contra el calentamiento global.

Dirk Wiese, jefe del grupo parlamentario del SPD, pidió tomar en serio las críticas y demandas de los jóvenes y que los enfrentamientos con la policía registrados en algunos lugares no opaquen sus legítimas reivindicaciones. Wiese declaró al diario Rheinische Post que hay que tomar muy en serio la inquietud que sienten por su propio futuro. "La política debe actuar, especialmente ante la falta de igualdad de oportunidades y de equidad en el sistema educativo", aunque admite que en los casos en que las protestas derivaron en violencia, la condena debe ser rotunda, "y una intervención firme es, en esas situaciones, el camino correcto".

Menos comprensivo se mostró el ministro del Interior de Renania del Norte-Westfalia, Herbert Reul (CDU), que ha condenado con dureza los disturbios en Colonia. En un comunicado, Reul explicó que las protestas fueron instrumentalizadas por extremistas de izquierda y grupos de jóvenes violentos, quienes provocaron deliberadamente una escalada de la situación.

"Quien lanza piedras y petardos contra la policía, enciende material pirotécnico y recorre las calles causando destrozos, no tiene ninguna reivindicación política. Las personas que se cubren el rostro no buscan debatir ni convencer; buscan problemas y violencia. Esto no tiene justificación alguna".

El grupo Gen Z regelt se ha distanciado de la violencia. Lamentablemente, durante el transcurso de la manifestación se produjeron incidentes y situaciones "que no deseábamos", señalaron a través de su grupo de Telegram dedicado a las protestas en Fráncfort.

Durante la propia manifestación, algunas participantes criticaron el debate sobre la violencia que había tenido lugar en los días previos a las protestas. Ada, una de las manifestantes, considera que los medios de comunicación y los políticos desacreditaron las protestas de antemano. "Por supuesto, no está bien destrozar negocios que a la gente le ha costado toda una vida construir", afirma. Sin embargo, sostiene que el foco no debería estar en la violencia, sino en las reivindicaciones.

Por su parte, Lilly Fabienne comenta: "Los políticos y la policía aseguran que somos extremistas. Pero nosotros solo queremos que se nos escuche".

Fuente: Deutsche Welle

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