Prohibición del hiyab en Azerbaiyán: ¿por qué protestan niños?

Prohibición del hiyab en Azerbaiyán: ¿por qué protestan niños?

Una disputa sobre el uso del velo islámico en las escuelas de Azerbaiyán provocó protestas en el país y un inusual intercambio de críticas entre políticos de Azerbaiyán y Turquía, dos naciones cuyos líderes describen habitualmente su relación como la de "una nación, dos Estados". El conflicto plantea interrogantes sobre la libertad religiosa, la soberanía y los límites de la influencia turca e iraní en este país del Cáucaso meridional.

Las protestas sin precedentes han tenido lugar casi una semana por todo Azerbaiyán. Menores de edad se han manifestado contra la prohibición del velo islámico en los centros escolares. Entre quienes se concentran frente a las escuelas hay alumnas que llevan velo. Otros estudiantes, incluidos varones, se han unido a sus compañeros en señal de solidaridad.

Por lo general, las manifestaciones son poco frecuentes en un país donde la policía suele disolver cualquier protesta pública. Sin embargo, el hecho de que participen menores de edad es algo inédito en Azerbaiyán. A medida que los videos de las protestas empezaron a difundirse en redes sociales, el acceso a Instagram y TikTok quedó interrumpido en el país, lo que pone de manifiesto la seriedad con la que las autoridades abordan la cuestión. Organizaciones que supervisan el uso de internet documentaron los bloqueos, mientras que las autoridades no han ofrecido ninguna explicación al respecto.

La disputa surge tras una serie de cambios legislativos. El 7 de julio, Azerbaiyán modificó su ley de educación general, y reforzó el principio de una enseñanza laica y exigió tanto a los alumnos como al profesorado el cumplimiento de códigos de vestimenta. El 21 de septiembre, el gobierno aprobó la resolución Nº 309, que endurece las normas sobre el uniforme escolar.

Dicha resolución prohíbe el uso de prendas adicionales que alteren el uniforme reglamentario o que entren en conflicto con el carácter laico de la educación. Aunque no menciona explícitamente el hiyab (el velo islámico que cubre el cabello y el cuello) ni ordena a los centros escolares excluir a las alumnas que lo llevan, algunos administradores han interpretado la norma como una prohibición del mismo, y han impedido el acceso a las alumnas que se cubren la cabeza. El reglamento delega en el consejo pedagógico de cada centro la responsabilidad de resolver las cuestiones relativas al cumplimiento de estas normas.

Además, una decisión adoptada el 6 de octubre estableció requisitos de vestimenta para el personal docente. Posteriormente, surgieron reportes de que a algunas mujeres que llevaban velo se les había impedido dar clase.

Azerbaiyán es un país predominantemente musulmán. No obstante, el artículo 18 de su Constitución separa la religión del Estado y establece que la educación pública debe ser laica. Los artículos 42 y 48 protegen el derecho a la educación y la libertad de conciencia.

Los que apoyan las medidas adoptadas por los centros educativos sostienen que las mismas normas de vestimenta deben aplicarse a todos los alumnos. Los críticos argumentan que excluir a las alumnas debido a su vestimenta religiosa vulnera sus derechos. Esta controversia trasciende las divisiones políticas tradicionales: algunos críticos del gobierno respaldan las restricciones, mientras que algunos azerbaiyanos no religiosos se oponen a ellas. Las restricciones al uso del velo en las escuelas también provocaron protestas en 2010 y en años posteriores.

Un profesor de literatura de Bakú con 40 años de experiencia relató que en su centro educativo no se permitía el acceso a clase a las alumnas que llevaban velo. Algunas optaron por quitárselo, mientras que otras regresaron a sus hogares o prefirieron estudiar desde casa. El docente, quien solicitó mantener su anonimato y solo facilitó sus iniciales M. C., se mostró a favor de aplicar las normas sobre el uniforme, al argumentar que los menores son demasiado jóvenes para tomar decisiones sobre su vestimenta religiosa.

Uno de los padres, identificado como D. A., explicó a DW que no se trata de una prohibición del hiyab a escala nacional, sino de una cuestión relacionada con los uniformes escolares. Otro contrario a las restricciones decidió retirar su testimonio antes de la publicación de este artículo.

Sarraf Cabbarov, un usuario de Facebook residente en Bakú, publicó en su perfil que su hija Sevil, una maestra de primaria en la capital azerbaiyana, fue despedida por negarse a quitarse el velo. Asimismo, compartió una notificación oficial del centro educativo en la que se le imponía una amonestación por escrito, conforme a la nueva normativa sobre vestimenta.

El 12 de octubre, el Ministerio del Interior informó que 37 personas habían sido detenidas en relación con las protestas. Según el comunicado del ente, el grupo se enfrentó al personal escolar, causó daños materiales e intentó obstaculizar las actividades escolares y el tráfico. Se abrió una causa penal en virtud del artículo 233, relativo a la alteración del orden público. El ministerio no identificó a los detenidos ni aclaró si entre ellos había menores de edad.

El artista y activista Ilkin Huseynov desapareció después de lanzar un proyecto que vinculaba a tutores voluntarios con alumnos afectados por las restricciones. Los medios locales informaron más tarde, citando a personas cercanas al activista, que le habían impuesto 30 días de detención administrativa por supuestamente desobedecer órdenes policiales.

Algunos observadores vincularon la introducción de nuevas reglas para el uniforme escolar con los intentos del gobierno azerbaiyano de contrarrestar la influencia del vecino Irán y la creciente fuerza de los grupos religiosos dentro del país. En esencia, esta interpretación también es compartida por funcionarios del gobierno, aunque no llegan a nombrar explícitamente al régimen islámico.

Fazil Mustafa, que preside el Comité de Asociaciones Públicas e Instituciones Religiosas del Parlamento de Azerbaiyán, dijo que las autoridades estaban preocupadas por los grupos religiosos influenciados desde el extranjero y defendió las reglas escolares. Allahshukur Pashazade, jefe de la Oficina para los Musulmanes del Cáucaso, también advirtió sobre interferencias externas, pero pidió una solución pacífica. La supuesta participación extranjera no se ha establecido de forma independiente.

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Fuente: Deutsche Welle

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