Merz busca reformas sociales para «aprovechar el potencial»

Merz busca reformas sociales para «aprovechar el potencial»

Es probable que más de un observador en el Parlamento de Alemania se frotara los ojos con asombro este jueves (11.06.2026). El orden del día contemplaba una declaración gubernamental del canciller alemán, Friedrich Merz, de la conservadora Unión Demócrata Cristiana (CDU), sobre la próxima cumbre de la Unión Europea. Sin embargo, el líder alemán optó por dedicar doce minutos a hablar de política interna, concretamente, de las complejas reformas previstas en materia de pensiones, cuidados de larga duración, impuestos y sistema sanitario.

El contexto: el miércoles por la noche, tras semanas de disputas algo fragmentadas en torno a las reformas, Merz había reunido a representantes de los dos partidos de Gobierno —conservadores y socialdemócratas— con asociaciones empresariales y sindicatos. Y, en esta ocasión, el grupo logró evitar tensiones.

Aunque en esa reunión no se tomaron decisiones concretas, los participantes —a diferencia de ocasiones anteriores— no compitieron entre sí para rechazar públicamente posibles reformas. Esto permitió a Merz ser el primero en plantear la cuestión en el Bundestag a la mañana siguiente, una ventaja que aprovechó al máximo.

Según Merz, son necesarias reformas fundamentales, como la del sistema estatal de jubilaciones. Señaló que este registra un déficit enorme, y que el fondo de pensiones requiere este año una subvención de unos 120.000 millones de euros del presupuesto federal tan solo para mantenerse operativo.

Esa cifra representa casi una cuarta parte del presupuesto total, que asciende a 524.000 millones de euros para el año. Merz afirmó que todas las partes implicadas reconocen la necesidad de una reforma auténtica.

"O bien rehuimos el cambio —incluidos aquellos cambios que inicialmente implican restricciones— o bien aprovechamos nuestras fortalezas y nuestro potencial actuales para cambiar el rumbo en beneficio de todos", declaró el canciller.

Los críticos de Merz llevaban tiempo reclamando un discurso de este tipo: uno que transmitiera con claridad la gravedad de la situación y lograra sumar a toda la ciudadanía. Está previsto que una comisión gubernamental presente propuestas —como reformas en el sistema de pensiones— el 1 de julio. Posteriormente, el canciller alemán necesitará desplegar toda su capacidad de persuasión para sacar adelante medidas como elevar la edad de jubilación hasta los 70 años.

En la sección de política exterior de su declaración, Merz intentó exponer una visión positiva para el futuro de Europa, a pesar de las presiones que actualmente provienen de Estados Unidos, Rusia y China. "Hoy trabajamos con y para un nuevo orden mundial en el que Europa ocupe una posición sólida: una en la que continúe actuando como una fuerza global en favor de la libertad y la prosperidad, de la paz y la democracia".

Para Merz, Ucrania parece ser el eje central; su defensa frente a la agresión rusa quedó en parte relegada a un segundo plano en los titulares debido a la guerra en el Golfo. "Nuestro objetivo para Ucrania sigue siendo una paz justa y duradera que también tenga en cuenta nuestros intereses de seguridad", declaró. Recientemente, tras la salida del poder, luego de un largo tiempo, del primer ministro húngaro Viktor Orbán, se desbloqueó un préstamo de la Unión Europea para Ucrania por valor de 90.000 millones de euros, cuya aprobación Orbán había obstaculizado durante mucho tiempo.

Merz señaló que, en otros aspectos, la UE también mantendría una postura firme contra Rusia y de apoyo a Ucrania: "Estamos intensificando la presión sobre Rusia, adoptando medidas más contundentes contra la flota clandestina rusa y comenzando ahora a trabajar en un vigesimoprimer paquete de sanciones".

Tras los recientes éxitos militares de Ucrania en la guerra, — que se prolonga ya desde la primavera de 2022, y en la que el Ejército ucraniano ha atacado cada vez más objetivos dentro del propio territorio ruso—, algunos observadores ya habían hablado de la posibilidad de que pronto se abriera una puerta a conversaciones de paz en las que participara el presidente ruso, Vladimir Putin.

Merz no mencionó esto explícitamente, pero afirmó: "Al mismo tiempo, apoyamos los esfuerzos para alcanzar una solución negociada que ponga fin a la guerra de agresión de Rusia. Una paz duradera solo se puede lograr mediante soluciones negociadas para acabar con la guerra de agresión de Rusia". Y, tal como Merz se aseguró de mencionar, solo con la participación de los europeos.

Como era de esperar, la oposición no tuvo prácticamente nada positivo que decir sobre las declaraciones del canciller. En representación de Los Verdes, la líder del grupo parlamentario, Britta Haßelmann, señaló que la ciudadanía es plenamente consciente de que, a veces, son necesarias reformas dolorosas. No obstante, dijo que el Gobierno centra su discurso sobre los recortes exclusivamente en los sectores más vulnerables, como los contribuyentes que cotizan al sistema, las personas que requieren cuidados de larga duración y sus familias.

Alice Weidel, presidenta de Alternativa para Alemania (AfD), un partido con elementos de extrema derecha, calificó el enfoque político del canciller como una muestra de "desprecio hacia el pueblo alemán".

Asimismo, Weidel instó a Merz a abandonar la coalición con los socialdemócratas y a buscar "nuevas y constructivas mayorías", un llamamiento que solo podía implicar cooperar con su propio partido, AfD. Merz, sin embargo, ha descartado sistemáticamente cualquier colaboración con los populistas de derecha.

Fuente: Deutsche Welle

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