Merz bajo presión de AfD: ¿se debilita Alemania en la UE?

Merz bajo presión de AfD: ¿se debilita Alemania en la UE?

En septiembre, la conservadora Unión Cristiano Demócrata (CDU), de centroderecha, sufrió importantes derrotas en varias elecciones estatales en Alemania. Primero, perdió casi 20 puntos porcentuales en Sajonia-Anhalt. El partido Alternativa para Alemania (AfD), clasificado por la Oficina Federal para la Protección de la Constitución como de "extrema derecha confirmada" en ese estado federado, resultó victorioso.

Dos semanas después, el partido del canciller alemán,Friedrich Merz, quedó fuera del Parlamento estatal de Mecklemburgo-Pomerania Occidental con el 4,9 % de los votos. En Berlín, la CDU también perdió casi diez puntos porcentuales y podría perder la alcaldía.

Al preguntársele sobre los resultados electorales en Sajonia-Anhalt, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, se refirió inmediatamente después de las elecciones a una "regla de oro" de la Comisión: por lo general, no se comentan los resultados electorales de los Estados miembros. Von der Leyen es miembro de la CDU.

Mucho más claramente se expresó la alta representante de Asuntos Exteriores de la Unión Europea, Kaja Kallas. En referencia a la victoria electoral de AfD en Sajonia-Anhalt, declaró: "Hemos presenciado los ataques en Leipzig y los actos de sabotaje, y la amenaza está aumentando claramente en Europa. Al mismo tiempo, están ganando influencia aquellos partidos que ignoran esta amenaza y afirman que no debemos hacer nada porque no es asunto nuestro".

No obstante, Kallas recalcó que la facultad de tomar decisiones democráticas correspondía exclusivamente al pueblo alemán. La estonia, conocida por su firme defensa de una política coherente hacia Rusia, expresó, sin embargo, su preocupación de que Europa pudiera algún día descubrir que no había reaccionado con la suficiente contundencia ante las crecientes amenazas.

Tras su éxito electoral en Sajonia-Anhalt, AfD recibió el apoyo de varios políticos europeos de extrema derecha, entre ellos, el ex primer ministro húngaro Viktor Orbán. Sin embargo, el primer ministro polaco, Donald Tusk, manifestó su preocupación.

Según la agencia DPA, el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, señaló que los éxitos en comicios regionales de AfD "impresionaron" a Moscú. Mientras el canciller Merz es considerado en Rusia un severo crítico del Kremlin, AfD mantiene contacto con Moscú, informó esa agencia noticiosa.

La postura hacia Rusia y la cuestión del apoyo a Ucrania forman parte de los puntos centrales de disputa dentro del espectro político de derecha en el Parlamento Europeo. Para muchos partidos centristas, por el contrario, el respaldo a Ucrania es una de las condiciones decisivas para el trabajo conjunto.

Desde el inicio de la guerra de agresión rusa, la Unión Europea se ha definido en gran medida por su solidaridad con Ucrania. Alemania desempeña un papel fundamental en esto, sobre todo por su compromiso financiero y militar.

En política exterior, Friedrich Merz ha desempeñado un papel activo, en particular en el apoyo a Ucrania, por ejemplo, en el marco de la llamada "coalición de los dispuestos".

En opinión del politólogo Jacob Ross, del Consejo Alemán de Relaciones Exteriores, los problemas de política interna del canciller podrían tener cada vez más repercusiones en la política exterior. Los socios europeos siguen de cerca la situación en Alemania, afirma Ross, lo que se evidencia, por ejemplo, cuando se le pregunta a Merz sobre la situación interna en reuniones internacionales, como en la reciente cumbre del Ártico.

Esto plantea inevitablemente a muchos Estados miembros la pregunta sobre cuán fiables serán los compromisos y promesas políticas por parte de Alemania en el futuro. Si el apoyo al canciller continúa disminuyendo en Alemania, esto también podría aumentar las dudas sobre la fiabilidad a largo plazo de Alemania en la política europea e internacional. Sin embargo, el ministro de Asuntos Europeos de Irlanda, Thomas Byrne, afirmó que Alemania es y seguirá siendo un socio negociador "muy importante".

Cuanta más presión política interna sufra el canciller alemán, menos podrá desempeñar el "papel de liderazgo europeo" al que aspira. Al menos eso temen los politólogos Jana Puglierin y Jeremy Cliffe, del Consejo Europeo de Relaciones Exteriores.

Recientemente, el canciller alemán buscó liderar negociaciones, especialmente en lo referente al próximo presupuesto de la UE a partir de 2028. Junto con otros Estados miembros de la UE, exige que el marco financiero de aproximadamente dos billones de euros propuesto por la Comisión Europea se reduzca en varios cientos de miles de millones de euros. Asimismo, rechaza la posibilidad de contraer más deuda conjunta de la UE.

Sin embargo, Puglierin y Cliffe prevén que el debilitamiento político de su figura podría reducir las posibilidades de que Merz impulse su agenda. Jacob Ross, del Consejo Alemán de Relaciones Exteriores, se muestra más cauto en su análisis y afirma que el impacto concreto de la política interna alemana en la UE es difícil de predecir actualmente.

De hecho, prevé Ross, un Gobierno alemán debilitado podría incluso insistir en su postura inflexible en las negociaciones del presupuesto de la UE para demostrar su firmeza.

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Fuente: Deutsche Welle

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