Los drusos quedan solos en su oposición a una Siria unida

Los drusos quedan solos en su oposición a una Siria unida

Esta semana, la minoría kurda de Siria acordó disolver lo que había sido su experimento de autogobierno independiente, que duró casi 14 años. Durante la guerra civil siria, que comenzó en 2011, los kurdos consolidaron su autoridad sobre una gran parte del noreste de Siria y querían mantenerla una vez finalizada la guerra. Pero, "las circunstancias cambiaron", como afirmó esta semana el líder kurdo Mazloum Abdi.

Las fuerzas de combate kurdas, conocidas como Fuerzas Democráticas Sirias (FSD), se integrarán ahora al ejército sirio, y la zona rica en petróleo que gobernaban pasará a estar bajo la autoridad del gobierno central. Todo esto significa que la provincia de Sweida, donde reside gran parte de la minoría drusa de Siria, es ahora la única zona que no acepta la autoridad del gobierno central.

No hay duda de que el cambio en la situación de la comunidad kurda de Siria afectará a lo que está ocurriendo en Sweida, según expertos.

Cuando Omer Ozkizilcik, investigador sénior no residente del Proyecto Siria, del Atlantic Council, -un centro de estudios estadounidense-, se reunió con el jeque Hikmat al-Hijri a principios de 2025, el líder druso le comentó que mantenía contacto telefónico diario con Abdi, el líder kurdo.

"Dijo que estaban coordinando todos sus esfuerzos y que compartían una visión política similar para Siria; es decir, una Siria descentralizada con regiones autónomas", explicó Ozkizilcik. "Básicamente, repitió el enfoque israelí, según el cual se cree que Siria debería dividirse, con una zona autónoma en la costa para la (minoría) alauita, otra para las FDS en el noreste y otra en el sur para los drusos.

Esto demuestra que la visión política de Hijri dependía en gran medida de su alianza con las FDS". Esa idea ya no es viable. "Básicamente, pone fin a esta visión de una Siria fragmentada, débil y descentralizada", argumentó el analista residenciado en Ankara.

Probablemente esa sea también la razón por la que a principios de esta semana Hijri volvió a hacer hincapié en los vínculos de los drusos con Israel, sugirió Ozkizilcik. El lunes, en Sweida, Hijri declaró que los drusos son una "parte inseparable del Estado de Israel". "Incluso en lo que respecta a nuestras creencias, compartimos puntos en común", afirmó.

Pero está claro que la anexión de Sweida por parte de Israel resultaría muy difícil por varias razones, entre ellas la geografía y la demografía. Además, Sweida sigue dependiendo del gobierno central sirio. A pesar de que a las fuerzas gubernamentales les resulta imposible entrar en la zona, Sweida sigue recibiendo servicios públicos, salarios, pensiones, electricidad y agua de Damasco.

La exclusión de las fuerzas gubernamentales comenzó tras los enfrentamientos intercomunitarios que tuvieron lugar en Sweida en julio de 2025. Los combates se desencadenaron entre la poblaciones locales drusa y beduina. Las fuerzas gubernamentales llegaron, aparentemente para sofocar la violencia, pero también fueron acusadas de atacar a las comunidades drusas. Un informe de la ONU reveló que más de 1.700 personas murieron como consecuencia de los enfrentamientos.

Este suceso provocó una profunda desconfianza de los drusos hacia el nuevo gobierno sirio. Incluso los habitantes que habían estado a favor de una Siria unida comenzaron a preguntarse si no sería mejor contar con un Estado druso semiautónomo.

"Se produjo una erosión total de la confianza”, declaró a DW Lubna al-Basit, una activista de Sweida. "Antes de debatir soluciones, la realidad actual es que el gobierno debe rendir cuentas por las masacres cometidas en Sweida".

En septiembre, se elaboró una hoja de ruta para restablecer las relaciones con la participación de negociadores jordanos y estadounidenses. Sin embargo, los drusos aliados con Hijri rechazaron el plan y el gobierno central no ha hecho gran cosa para llevar ante la justicia a los responsables de los hechos de julio de 2025.

Desde el año pasado, el gobierno central sirio "ha abordado la cuestión (de Sweida) partiendo de la premisa de que un enfrentamiento militar a gran escala no resolvería la crisis", escribieron este mes en un artículo investigadores del Centro Sirio de Estudios de Seguridad y Defensa (Misdad).

Es improbable que ocurra algún tipo de revolución, explicó Ozkizilcik. "La cuestión aquí es que Hijri tiene las armas, el apoyo financiero israelí y asesores militares israelíes procedentes de la comunidad drusa israelí", continuó. "Básicamente, en Sweida hay un pequeño régimen autoritario controlado por Hijri, por lo que sería muy difícil que la comunidad drusa se levantara contra él".

Los opositores a Hijri han sido expulsados de la provincia, secuestrados o asesinados; se han producido enfrentamientos entre diferentes milicias drusas, e incluso ha habido algunas pequeñas protestas civiles. Según los informes, los partidarios de Hijri también han impedido que los funcionarios drusos trabajen en los ministerios de Damasco.

En cualquier caso, Ozkizilcik y otros observadores creen que la resolución de la situación en Sweida no dependerá de lo que quiera Hijri. Al igual que el apoyo militar estadounidense -o mejor dicho, su retirada- a las fuerzas kurdas fue fundamental para el nuevo acuerdo entre el gobierno central y las fuerzas kurdas sirias, es probable que lo que ocurra a continuación con la comunidad drusa también dependa de fuerzas externas.

Hay quien ha argumentado que la situación en Sweida fue una forma de que Israel presionara a Siria mientras ambos gobiernos intentaban negociar un nuevo acuerdo de seguridad. A lo largo de 2025, altos cargos políticos sirios e israelíes participaron en conversaciones, con la mediación de Estados Unidos, para reactivar potencialmente un acuerdo de retirada de 1974. Sin embargo, estas conversaciones fracasaron a finales del año pasado.

Desde el derrocamiento del régimen dictatorial de Bashar al Asad en Siria a finales de diciembre de 2024, Washington se ha mostrado a favor de una Siria unificada. Israel parece querer lo contrario, al argumentar que una Siria dividida no supondrá una amenaza. "Quien realmente tomará la decisión (sobre Sweida) será Israel, no Hijri", afirmó Ozkizilcik. "Una vez que se alcance un posible acuerdo de seguridad entre Siria e Israel, creo que también veremos una solución política para Sweida y los drusos".

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Fuente: Deutsche Welle

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