La guerra con Irán desafía la apuesta de Abu Dabi por la IA

La guerra con Irán desafía la apuesta de Abu Dabi por la IA

Cuando los Emiratos Árabes Unidos (EAU) nombraron a Omar Sultan Al Olama como el primer ministro de Estado para la Inteligencia Artificial del mundo en 2017, prometió convertir a los EAU en el país mejor preparado del mundo para este campo tecnológico. Solo seis años después, Al Olama aparecía en la primera lista TIME100 AI de la revista TIME y Abu Dabi ya estaba muy avanzado en la implementación de su estrategia digital.

Sin embargo, después de que Estados Unidos e Israelatacaran a Irán en febrero de 2026, los emiratos se convirtieron en uno de los objetivos clave de Irán: a lo largo de la guerra, miles de ataques con misiles y drones iraníes se dirigieron contra oficinas locales y centros de datos gestionados por empresas globales como Amazon, Google, Microsoft y Nvidia.

La revista de noticias The Conversation informó que la guerra también planteó dudas sobre la seguridad de los cables submarinos, que son esenciales para los centros de datos y otras infraestructuras digitales. Además, el bloqueo del estrecho de Ormuz por parte de Irán, y más tarde por Estados Unidos, retrasó las entregas de hardware.

"Los centros de datos se han convertido desde hace tiempo en infraestructuras críticas y deben protegerse mejor, igual que las refinerías de petróleo o las plantas desalinizadoras", declaró a DW Sebastian Sons, investigador sénior del think tank alemán CARPO.

A pesar del impacto de la guerra en este país del Golfo, los observadores señalan que no todo ha cambiado. "El perfil de riesgo político ha cambiado, pero los fundamentos siguen siendo los mismos", explicó a DW Mohammed Suleiman, investigador principal del Middle East Institute de Washington. "Los Emiratos Árabes Unidos siguen situándose en la encrucijada de los flujos de capital entre Oriente y Occidente, y siguen contando con la energía, el territorio y la voluntad política para desarrollar capacidades de IA a gran escala", añadió.

En el pasado, la región del Golfo ha superado diversas crisis, desde la crisis financiera de finales de la década de 2000 hasta la pandemia de COVID-19 y los anteriores conflictos del Golfo, todas ellas pruebas para el modelo de negocio de la región, recuerda Sebastian Sons, quien añade que "durante todas estas crisis, los Emiratos Árabes Unidos han demostrado un alto nivel de resiliencia y han encontrado formas de reinventarse y hacer frente a este tipo de situaciones estratégicas". En su opinión, solo se producirían daños a largo plazo si el conflicto con Irán se prolongara durante mucho tiempo y los EAU no pudieran encontrar la forma de adaptar su modelo de negocio.

Sin embargo, aún está por ver de qué manera evolucionará la estrategia global de "diplomacia informática" de los EAU a corto, medio y largo plazo. En mayo, se canceló un megaproyecto de centro de datos de 1.000 millones de dólares previsto en Kenia, según informó Business Insider Africa.

Puede que la estrategia de Abu Dabi en materia de IA ya esté lo suficientemente diversificada como para resistir la crisis con Irán.

En el centro de la ambición de Abu Dabi está G42, un conglomerado con sede en Abu Dabi valorado en miles de millones de dólares, fundado en 2018 y especializado en inteligencia artificial y computación en la nube.

En 2019, los Emiratos Árabes Unidos inauguraron la Universidad Mohamed Bin Zayed de Inteligencia Artificial (MBZUAI), la primera universidad del mundo de posgrado dedicada por completo a la IA, con la ambición de convertirla en la "Stanford de Medio Oriente".

Durante un tiempo, los Emiratos Árabes Unidos también intentaron posicionarse como un "Estado indeciso" tecnológico entre EE.UU. y China. Sin embargo, este juego de equilibrio llamó la atención de Washington y, en 2023, los Emiratos Árabes Unidos rompieron todos los lazos en materia de IA con China, según un informe del Instituto Internacional de Estudios Estratégicos.

Ahora mismo, Abu Dabi está desarrollando el proyecto Stargate UAE, un enorme complejo de centros de datos para OpenAI y otras empresas estadounidenses.

El proyecto abarca una superficie del tamaño de Mónaco y se espera que sea el centro de datos más grande del mundo fuera de Estados Unidos. Según diversas fuentes del sector, actualmente hay entre 35 y 58 centros de datos operativos en los Emiratos Árabes Unidos.

Esta tendencia queda reflejada en una frase del ministro de Estado para la Tecnología de IA de los EAU, Omar Sultan Al Olama. Ya en 2018 dijo: "Los datos son el nuevo petróleo".

Fuente: Deutsche Welle

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