A principios de agosto se conoció que las autoridades francesas vinculan la Casa Rusa de la Ciencia y la Cultura en Berlín con posibles actividades de los servicios de inteligencia rusos. La institución, situada en el centro de la capital alemana, forma parte de la agencia cultural estatal Rossotrudnichestvo, que está bajo sanciones de la UE desde 2022. Estas fueron impuestas a raíz de la guerra de Rusia contra toda Ucrania.
"Ante las medidas adoptadas contra fondos y organizaciones culturales alemanes, el Gobierno alemán está revisando de manera exhaustiva y continua la base jurídica internacional de la Casa Rusa", declaró el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores alemán, Martin Giese, el 10 de agosto en una rueda de prensa en Berlín.
En respuesta a una pregunta de DW sobre las futuras actividades de la organización, teniendo en cuenta las sanciones contra Rossotrudnichestvo, Giese subrayó que entre Alemania y Rusia existen dos acuerdos bilaterales relativos a cuestiones inmobiliarias que no pueden rescindirse sin más. "Se trata, por así decirlo, de un acuerdo que regula tanto la disposición sobre la Casa Rusa aquí en Berlín como sobre el Instituto Goethe que gestionamos en Moscú". Cualquier medida contra una de las instituciones tendría consecuencias inmediatas para la otra.
La actividad de la Casa Rusa está regulada por un acuerdo de 2013 entre los Gobiernos de Rusia y Alemania sobre las sedes de la Casa Rusa en Berlín y del Instituto Goethe en Moscú. Tiene una vigencia de 99 años y obliga contractualmente a ambos Estados, entre otras cosas, a hacerse cargo del impuesto inmobiliario correspondiente al edificio del otro país.
El acuerdo también establece que "los edificios y complejos de edificios, en la medida en que se utilicen para fines soberanos, gozan de inmunidad frente a medidas de ejecución".
Entre Moscú y Berlín existe además un acuerdo gubernamental sobre cooperación cultural, firmado en diciembre de 1992 y en vigor desde mayo de 1993. Tiene una vigencia de cinco años y se prorroga automáticamente por períodos de la misma duración, a menos que una de las partes notifique a la otra su intención de ponerle fin al menos seis meses antes de que expire el período correspondiente.
El artículo 1 del acuerdo sobre cooperación cultural germano-rusa establece que las partes contratantes "alentarán y apoyarán iniciativas estatales, sociales y de otro tipo destinadas a seguir desarrollando una amplia cooperación y asociación cultural en todos los niveles". El artículo 2 reafirma la intención de las partes de "permitir a todas las personas interesadas un amplio acceso a la cultura, incluidas las artes, la literatura y la historia del otro país", mientras que el artículo 14 establece que las partes "promoverán la creación de instituciones culturales de la otra parte contratante en el territorio de sus respectivos países y facilitarán sus actividades".
La principal organización alemana dedicada a promover la lengua alemana en el extranjero y fomentar la cooperación cultural internacional es el Instituto Goethe. En Rusia tuvo que reducir considerablemente sus actividades ya en mayo de 2023 debido a restricciones que contemplaban una reducción del número de funcionarios alemanes en el país.
Algunas semanas antes, las cuentas bancarias del Instituto Goethe en Rusia habían sido bloqueadas a petición del Banco Central ruso, después de que la Fiscalía de Berlín abriera una investigación contra la Casa Rusa por una presunta violación de las sanciones. En ese contexto también habían sido bloqueadas las cuentas del centro cultural ruso.
Sin embargo, la oferta digital del Instituto Goethe, incluidos los cursos de idiomas, sigue estando disponible, y las bibliotecas de sus sedes en Moscú y San Petersburgo continúan recibiendo literatura alemana actual pese a las dificultades logísticas, según aseguraron representantes del instituto a DW a principios de este año. "Hasta ahora no nos hemos enfrentado a censura estatal. No obstante, hacemos todo lo posible por cumplir adecuadamente las estrictas disposiciones legales", señaló el Instituto Goethe.
El artículo 5 del acuerdo establece que "las partes contratantes, en la medida de sus posibilidades, pondrán a disposición de estudiantes, doctorandos y científicos del otro país becas para estudios, formación continua y trabajos de investigación, y procurarán facilitar la concesión de permisos de residencia y mejorar las condiciones de estancia en el país anfitrión".
Sin embargo, a mediados de febrero de 2026, el Servicio Alemán de Intercambio Académico (DAAD) tuvo que suspender sus actividades en Rusia. Esto ocurrió después de que las autoridades rusas lo declararan una "organización indeseable". La medida tiene numerosas consecuencias.
También Deutsche Welle ha sido declarada en Rusia una "organización indeseable".
Fuente: Deutsche Welle

