Los intensos ataques ucranianos contra Novorosíisk, el mayor puerto ruso del mar Negro, han provocado importantes interrupciones en el suministro de petróleo y cereales en las últimas semanas. El Ejército ruso ya no domina la región.
La exportación de mercancías a través del mar Negro se está volviendo cada vez más difícil para el país debido a los ataques con drones ucranianos.
Si los ataques a gran escala continúan, las consecuencias para los exportadores rusos y el presupuesto estatal podrían ser sustanciales, según expertos entrevistados por DW.
Por volumen de carga, Novorosíisk es el puerto más grande de Rusia y uno de los más importantes de Europa. Desde el siglo XIX, ha sido un centro neurálgico para el comercio exterior ruso. Actualmente, hasta un tercio de las exportaciones de cereales de Rusia se gestionan a través de esa base naval. Además, desde allí se envían petróleo crudo, metales y mercancías en contenedores a los mercados internacionales.
Los recientes ataques con drones ucranianos, tanto marítimos como aéreos, han interrumpido las entregas, sobre todo las de cereales. Andrei Sisov, director de la agencia de consultoría e investigación agrícola SovEcon, describe los hechos en su canal de Telegram. Según Sisov, el 12 de agosto, la planta procesadora de pan y la terminal de cereales de Novorosíisk cesaron sus operaciones. Un día después, también cerró sus puertas la terminal KSK, la mayor de cereales de aguas profundas.
Con anterioridad, Ucrania había también paralizado las operaciones en los puertos de aguas poco profundas del mar de Azov. Solo la terminal de Tuapsé, la más pequeña de aguas profundas, permanece operativa. "Por lo tanto, prácticamente todas las exportaciones rusas de cereales a través de la cuenca del mar de Azov y el Mar Negro están bloqueadas", dice Sisov.
La situación con respecto a las exportaciones de petróleo no es tan dramática, pero sí hay interrupciones frecuentes.
Según Argus Media, con sede en Londres, una de las principales agencias independientes de información de precios para los mercados mundiales de energía, materias primas y transporte, Rusia podría suministrar 45 millones de toneladas de trigo al mercado mundial en la temporada 2026-2027. Este cereal es el pilar de sus exportaciones agrícolas. Sin embargo, el bloqueo vigente en el mar Negro lo hace imposible. Alrededor del 90 por ciento de los envíos se gestionan normalmente a través de esta región.
Andrei Sisov, de SovEcon, estima que "muchos productores rusos no sobrevivirán esta temporada, sobre todo después de varios años de deterioro de las condiciones financieras". Con las exportaciones paralizadas, el excedente de grano debe venderse en el mercado nacional, lo que ya está provocando una caída de precios.
Al mismo tiempo, las exportaciones de cereales ucranianos también disminuyen a pasos agigantados. En la actualidad, hay ataques por ambas partes. Desde la segunda quincena de julio de 2026, Rusia también ha intensificado sus ataques contra los puertos ucranianos y los barcos que hacen escala allí.
"Debido a las interrupciones logísticas, la abundante cosecha de trigo de Ucrania y Rusia se encuentra aislada del mercado global. Ambos países están intentando utilizar rutas alternativas, como los puertos del mar Báltico o las terminales del Danubio. Sin embargo, estas no pueden sustituir por completo las rutas tradicionales", aclara a DW Xiaoyi Deng, de Argus Media.
En las dos primeras semanas de agosto, el puerto de Novorosíisk gestionó un 30 por ciento menos de petróleo que en el mismo periodo de 2025, según datos del Centro de Investigación sobre Energía y Aire Limpio (CREA), una organización de investigación y centro de estudios con sede en Helsinki. Esta disminución en las entregas se produjo tras un ataque con drones contra la terminal del Consorcio del Oleoducto del Caspio (CPC) el 19 de julio.
Isaak Levi, analista energético del CREA, señala a DW que las entregas pueden disminuir no solo por daños a la infraestructura. Algunas navieras simplemente se niegan a atracar en puertos considerados objetivos prioritarios de ataques con drones.
"Si las restricciones actuales se mantienen hasta finales de agosto, a Rusia le resultará cada vez más difícil posponer los envíos con la esperanza de compensar las pérdidas posteriormente", subraya Levi.
Al igual que con las exportaciones de cereales, las consecuencias dependerían de la duración e intensidad de los ataques con drones, así como de la capacidad de Rusia para reparar los daños con rapidez, explica Levi.
La propuesta de Ucrania de un alto el fuego en el mar Negro que se hizo pública el 13 de agosto fue rechazada por el Kremlin.
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Fuente: Deutsche Welle

