@LuisAbinader pospone LA Agenda Semanal del 2 de noviembre y desarrolla importante agenda institucional en Madrid, España
HAZ CLIC AQUÍ ➜La reacción inicial del mercado ante los resultados electorales ha sido moderada, aunque con tendencia negativa. Las bolsas mundiales registraron ligeras caídas, y el dólar siguió la misma trayectoria.
Dado que los demócratas cuentan ahora con mayorías cómodas en ambas cámaras del Congreso y Donald Trump sigue en la Casa Blanca, la situación podría derivar en un bloqueo político en Estados Unidos. Trump ya ha declarado que se convertirá en el "señor veto". Eso implica que podría bloquear cualquier legislación que impulsen los demócratas. "Creo que nos esperan dos años de bloqueo político absoluto, al 100 por ciento", asegura a DW Jacob Funk Kirkegaard, investigador sénior en el Peterson Institute for International Economics, tras conocerse los resultados.
A algunos inversores les preocupa que los demócratas puedan imponer una regulación sobre la IA, en caso de que también logren ganar la Casa Blanca en 2028. La creciente oposición de una gran parte de la población estadounidense a los centros de datos —la infraestructura clave que sustenta la IA— contribuyó también a la victoria de muchos candidatos demócratas.
Kirkegaard, quien también es investigador sénior en Bruegel, un centro de estudios económicos europeo, sostiene que "estas elecciones demuestran que los cimientos políticos sobre los que se asienta el rápido y agresivo crecimiento de la IA son inestables". "Esto no significa que el sector vaya a detenerse o a ser ilegalizado, pero la dinámica de su crecimiento ha cambiado", explica.
Stephen Brown, jefe economista para Norteamérica en Capital Economics, señala que si los demócratas ganaran la presidencia en 2028 podrían llevar a cabo cambios políticos importantes, "como aumentar los impuestos a las empresas y a las personas con altos ingresos, así como implementar regulaciones que podrían retrasar el despliegue de la inteligencia artificial".
Según una encuesta realizada a principios de octubre por el Pew Research Center, el 56 por ciento de los estadounidenses afirma que las políticas arancelarias de Trump tendrán, en su mayoría, repercusiones negativas para el país, mientras que solo el 20 por ciento considera que serán en su mayoría positivas.
Esto ha sido un factor clave en la victoria electoral de muchos demócratas durante las elecciones intermediarias, sobre todo, en estados donde los aranceles han tenido un impacto particularmente negativo, con sectores dependientes de las exportaciones como Texas, Michigan, Iowa e Illinois, que se han visto afectados por los aranceles como herramienta de represalia, así como aquellos que mantienen un alto volumen comercial con Canadá.
No obstante, salvo que Trump dé un giro radical, no está claro cómo podrían los demócratas forzar un cambio sustancial en la política económica del presidente. "Trump no va a moderarse", señaló a principios de este año Deborah Elms, directora de política comercial de la Hinrich Foundation en Singapur, en declaraciones a DW.
Kirkegaard señala que, si bien es evidente que Trump y los demócratas no van a colaborar, la magnitud de la derrota republicana podría obligar a Trump a adoptar un enfoque menos errático en su gestión política. Tras las derrotas del 3 de noviembre, Trump afirmó que "trabajaría con los demócratas".
"Es necesario alcanzar un acuerdo con Irán y lograr que bajen los precios de los combustibles", subraya Kirkegaard. "Desde un punto de vista político, eso es lo más importante en este momento", recalca.
A pesar de la magnitud de la victoria demócrata, el hecho de que Trump permanezca en el Despacho Oval complicará cualquier intento de forzar un cambio en sus políticas económicas y en otras cuestiones clave.
Otro tema fundamental para los votantes ha sido la corrupción, en concreto la convicción de que la administración Trump ha incurrido en prácticas corruptas y en el enriquecimiento personal durante su mandato.
Esto abre la posibilidad de que el nuevo Congreso, bajo control demócrata, inicie investigaciones legales e incluso plantee un nuevo proceso de destitución (impeachment) contra Trump.
Fuente: Deutsche Welle

