De confirmarse las sospechas, se trataría de un caso de espionaje de dimensiones históricas para Alemania, ya que han detenido nada menos que al antiguo jefe del Servicio Federal de Inteligencia (BND). La Fiscalía Federal lo acusa de alta traición, contraespionaje y obtención ilícita de secretos de Estado.
August Hanning, de 80 años de edad, dirigió el BND entre 1998 y 2005. Tras dejar el cargo, fue secretario de Estado en el Ministerio Federal del Interior y, posteriormente, trabajó en el sector privado como consultor de seguridad.
Según la acusación de la Fiscalía Federal, su informante sería su antiguo jefe de gabinete, Manfred D., quien ocupó dicho puesto bajo los sucesores de Hanning, de marzo de 2012 hasta marzo de 2026.
Se sospecha que Manfred D. aportó a Hanning, a cambio de dinero y a lo largo de varios años, cerca de 2.000 documentos del BND, algunos con información muy sensible. Al parecer, Hanning utilizó posteriormente dichos documentos para su actividad privada como consultor.
La acusación más grave es que Hanning mantuvo durante años un estrecho intercambio con un agente de un servicio de inteligencia extranjero. Se desconoce de qué país aunque, según investigaciones de las cadenas públicas alemanas WDR, NDR y el diario alemán Süddeutsche Zeitung, no se trataría de Rusia.
Los investigadores mencionan además un análisis que Hanning habría elaborado para un miembro de otro servicio de inteligencia extranjero, pero no hay certeza de que llegara a su destinatario.
La información confidencial también versaba sobre las reuniones periódicas de jefes de organismos de seguridad alemanes celebraban en la Cancillería. Entre los temas tratados figuraban el programa nuclear iraní y análisis sobre las fuerzas armadas rusas.
Dado que en estas reuniones también se habría transmitido información procedente de servicios asociados extranjeros, este hecho podría socavar la confianza de dichos servicios en el BND alemán y dificultar la futura cooperación en materia de inteligencia con Alemania.
En septiembre de 2025, la Oficina de Investigación Criminal (LKA) de Hamburgo registró la casa y las oficinas de Hanning en relación con un secuestro relacionado con Christina Block, empresaria heredera de la cadena de restaurantes de carne Block House. La Fiscalía de Hamburgo la acusa de haber ordenado el secuestro de sus dos hijos menores a finales de 2023 debido a una disputa por la custodia, y Hanning habría participado en un intento fallido, un año antes de la operación para llevar de vuelta a los menores a Alemania, hecho que él niega.
Durante el registro de 2025, los investigadores hallaron un soporte de datos electrónico que contenía documentos del BND estrictamente secretos y de fecha reciente. La Oficina de Investigación Criminal (LKA) entregó la documentación a la Fiscalía Federal. En mayo de 2026, esta inició investigaciones encubiertas contra Hanning y Manfred D. Ahora, se ha procedido a la detención de ambos. Se estima que los documentos más recientes hallados hasta la fecha datan de junio de 2022.
A lo largo de su historia, el BND ha sido escenario de varios casos de espionaje, algunos de ellos espectaculares, pero un exfuncionario del rango de August Hanning no había estado nunca en el punto de mira por sospechas de espionaje.
"El BND ordenó de inmediato y con antelación una exhaustiva investigación interna que confirmó las sospechas", declaró el actual presidente del BND, Martin Jäger.
Desde el ámbito político surgen críticas, como las de Günter Krings, del partido conservador CDU, quien dijo al diario Rheinische Post: "El mero hecho de sospechar que un antiguo jefe del BND venda secretos, perjudica la confianza en nuestros organismos de seguridad".
Konstantin von Notz, político de Los Verdes y vicepresidente del órgano parlamentario de control que supervisa los servicios de inteligencia, afirmó que "las acusaciones que pesan sobre August Hanning son graves y alarmantes" y el Gobierno federal debe poner fin de inmediato a estas "prácticas ilegales".
Clara Bünger, portavoz de política interior del grupo parlamentario de La Izquierda (Die Linke) en el Bundestag, fue aún más allá: "Las investigaciones contra el exjefe del BND, Hanning, demuestran una vez más que los servicios de inteligencia constituyen, por sí mismos, un riesgo para la seguridad".
No obstante, es importante subrayar que las acusaciones contra August Hanning y Manfred D. son, por ahora, sospechas.
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Fuente: Deutsche Welle

