El clima desaparece de la campaña demócrata para las Midterms

El clima desaparece de la campaña demócrata para las Midterms

La administración del presidente Trump ha desmantelado la política climática estadounidense. Sin embargo, y a pesar de incendios forestales, olas de calor e inundaciones, los demócratas guardan silencio sobre el calentamiento global durante la campaña para las elecciones intermedias.

Los candidatos presentan la política climática como una cuestión de asequibilidad. Hacen hincapié en las dificultades de los estadounidenses para pagar la gasolina y los alimentos, y para asegurar sus hogares contra los fenómenos meteorológicos extremos provocados por el cambio climático.

Un ejemplo es el candidato demócrata al Senado James Talarico, en Texas, quien tiene chances de ganar la contienda electoral en ese bastión republicano en casi 40 años. Si bien menciona el cambio climático en la página de "energía y medioambiente" de su campaña, sus promesas se centran en reducir los costos energéticos, proporcionar ayuda de emergencia para paliar el aumento desmesurado de las facturas de servicios públicos, hacer que los centros de datos financien sus propias mejoras en la red eléctrica y fomentar el empleo en el sector energético.

Esto concuerda con un análisis de la organización de noticias sin fines de lucro Inside Climate News, que muestra que los demócratas han reducido drásticamente las menciones al cambio climático en sus comunicados de prensa y mensajes de campaña.

La mayoría de los pronósticos prevén que los demócratas ganarán la Cámara de Representantes y obtendrán una estrecha mayoría en el Senado en las elecciones del 3 de noviembre. Sin embargo, sin el control de la Casa Blanca, aprobar cualquier ley será difícil y casi cualquier política climática tendrá que ser un esfuerzo bipartidista, según los analistas.

En vista de esto y del cambio de enfoque de los demócratas, que priorizan el bolsillo, pocos expertos prevén una reactivación completa de la Ley de Reducción de la Inflación (IRA). Esta regulación fue impulsada por los demócratas para incentivar la construcción de proyectos de energía limpia y fue prácticamente desmantelada por la importante ley tributaria del presidente Trump.

Analistas consultados por DW explican que los demócratas podrían intentar recuperar algunas disposiciones de la IRA que favorecen el cambio climático, en particular las medidas destinadas a reducir los costos de energía de los hogares.

Además, podrían ampliar el crédito fiscal IRA para fabricar productos destinados a energía solar, baterías y minerales críticos, sectores que en gran medida se han mantenido vigentes. Un proyecto de ley bipartidista propone extenderlo para incluir componentes de fusión nuclear.

Demócratas y republicanos están de acuerdo en un punto inusual: respaldar un proyecto de ley de reforma que esperan aprobar antes del juramento del nuevo Congreso, en enero de 2027. Su objetivo es facilitar la construcción de grandes proyectos de infraestructura en EE. UU., incluidas las líneas de transmisión de larga distancia para electricidad, que actualmente tardan años en construirse debido a la complejidad de los permisos.

"Los principales beneficiarios de la construcción de más líneas de transmisión serán la energía eólica y solar, ya que la mejor y más económica manera de generarlas suele ser lejos de las ciudades", comenta David Spence, politólogo de la Universidad de Texas que investiga la política de regulación energética. "Por lo tanto, necesitan infraestructura de transmisión para llevar su producto al mercado".

Pero los grupos ecologistas argumentan que el proyecto de ley también podría acelerar la aprobación de proyectos de combustibles fósiles.

Según Spence, si los demócratas obtienen una victoria contundente en las elecciones de mitad de mandato, es posible que algunos retiren su apoyo a ese proyecto de ley porque creen que pueden obtener mejores resultados en el próximo Congreso.

Es poco probable que se apruebe una nueva legislación federal importante sobre el clima antes de las elecciones presidenciales de 2028. Y después, un proyecto así probablemente requeriría que los demócratas ganaran la Casa Blanca, el Senado y la Cámara de Representantes.

Uno de los problemas son los centros de datos. La oposición a la infraestructura de alto consumo energético que se está construyendo masivamente para impulsar el auge de la IA está creciendo en todo el país. Según una encuesta del medio Politico, la mitad de los estadounidenses se opone ahora a la construcción de centros de datos cerca de sus hogares.

"Estoy seguro de que todos los candidatos tendrán una programa electoral que se centre, en mayor o menor medida, en las limitaciones de los centros de datos, como una forma de abordar el tema de los costos", dice Deveny, quien lideró las negociaciones sobre la IRA. "Y ese es el punto de partida para la política climática".

Actualmente circulan varias ideas, entre ellas una propuesta de los demócratas Bernie Sanders y Alexandria Ocasio-Cortez para paralizar la construcción de centros de datos, así como poner fin a las exenciones fiscales para estos centros e imponer nuevos impuestos sobre su consumo de electricidad.

Entre las propuestas que cuentan con apoyo se incluye un nuevo programa para ayudar a las aseguradoras a cubrir los desastres provocados por el cambio climático y reducir las elevadas primas, así como los denominados fondos especiales para desastres climáticos. Estos últimos exigirían a las empresas de combustibles fósiles contribuir a paliar los costos de los daños causados por fenómenos meteorológicos extremos, así como a las medidas de adaptación a los riesgos del cambio climático.

Fuente: Deutsche Welle

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