DW Verifica imágenes satelitales falsas de la guerra en Irán

DW Verifica imágenes satelitales falsas de la guerra en Irán

Los usuarios de las redes sociales se han vuelto más hábiles a la hora de detectar signos evidentes de manipulación con inteligencia artificial (IA) en fotos de famosos o paisajes urbanos con anomalías. Pero en la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán, un nuevo tipo de engaño ha pasado a primer plano: las imágenes satelitales falsas.

“En cuanto a las imágenes satelitales, podemos afirmar con seguridad que la mayoría de la gente tiene un conocimiento muy limitado”, declaró a DW Symeon Papadopoulos, investigador de IA especializado en verificación de medios del instituto de investigación griego CERTH. “Eso las hace especialmente propensas a ser objeto de uso indebido, porque si se cambia un pequeño detalle en una imagen satelital, lo más probable es que nadie se dé cuenta”.

Esta manipulación no es algo nuevo: Rusia falsificó imágenes satelitales de un avión malasio derribado en 2014. Y han surgido falsificaciones similares en otros conflictos regionales, incluidas las tensiones entre India y Pakistán el año pasado. Pero los expertos afirman que la técnica se ha generalizado mucho más durante el actual conflicto de Estados Unidos e Israel con Irán.

“Parece que el problema se está agravando”, afirmó Brady Africk, analista de inteligencia de fuentes abiertas (OSINT). Una de las razones es que, gracias a las herramientas de inteligencia artificial, ahora resulta muy sencillo extraer una imagen real de satélite de Google Earth o Bing Maps y aplicarle efectos. Al sugerir la destrucción de infraestructura o daños estratégicos, estas imágenes manipuladas se utilizan a menudo para promover narrativas militares que benefician a una de las partes.

A este problema se suma el hecho de que muchos proveedores de satélites comerciales han limitado el acceso público a imágenes de alta resolución durante la guerra para evitar que sus datos se usen con fines militares. Pero esa brecha de información crea un vacío, uno que cada vez se llena más con imágenes falsificadas que se aprovechan del desconocimiento del público sobre cómo se capturan las imágenes de satélite y lo que muestran realmente.

“Mucha gente asocia la complejidad que implica capturar una imagen satelital real con una resistencia frente a la falsificación de esas imágenes, pero no existe tal vínculo”, dijo Africk. Los usuarios de las redes sociales deben recordar que las imágenes satelitales “son fotos como cualquier otras y pueden ser vulnerables a manipulaciones similares”.

DW verifica examina aquí varios ejemplos destacados.

Afirmación: en esta publicación en la red social X, un usuario comparte lo que parece ser una imagen satelital del golfo Pérsico y alega que muestra campos petrolíferos en llamas en Qatar.

Aunque las instalaciones de gas natural licuado (GNL) de Qatar fueron efectivamente blanco de misiles iraníes, esta imagen no muestra las secuelas del ataque. Se identifica fácilmente como un falso generado por IA: en la esquina inferior derecha se aprecia la marca de agua de Gemini.

La imagen imita la textura y la coloración de las fotos reales de satélite —mostrando paisajes variados, vegetación y masas de agua—, pero el supuesto fuego y el humo no se corresponden con el aspecto que tienen esos fenómenos a esa escala desde la órbita.

Además, la herramienta de detección de IA ImageWhisperer también señaló la imagen como probablemente generada por IA con un 73% de confianza. Sin embargo, estas herramientas deben utilizarse con cautela debido a los falsos positivos conocidos.

Afirmación: The Tehran Times, un periódico en inglés vinculado al Estado, compartió una publicación en X con imágenes de satélite de “un radar estadounidense en Qatar”. Las dos imágenes supuestamente muestran el radar “antes y después” de que fuera destruido en un ataque con drones iraníes. La publicación ha sido vista más de 950.000 veces.

Las imágenes no muestran Qatar. El lugar es en realidad una base naval estadounidense en Manama, Baréin.

La imagen del “antes” coincide con una captura auténtica de Google Earth fechada el 10 de febrero de 2025, hasta el punto de que las posiciones de los vehículos son idénticas.

La imagen del “después”, sin embargo, es claramente generada por IA. Las estructuras de los edificios cambian de forma, las líneas arquitectónicas parecen incoherentes y se han añadido artificialmente ciertos elementos.

Para complicar las cosas, Irán sí atacó esta base estadounidense, y las imágenes de satélite verificadas de Planet Labs y Airbus (publicadas por The New York Times) muestran daños auténticos.

Según un análisis de ImageWhisperer, “los patrones de escombros son repetitivos y carecen de la complejidad física de un lugar de explosión real y los daños estructurales no se ajustan a la ingeniería de los sistemas de radar que se supone que representan”.

Aunque The Tehran Times indicó la ubicación de forma incorrecta, la similitud visual entre las series de imágenes reales y falsas del antes y el después demuestra lo difícil que puede resultar identificar imágenes de satélite manipuladas a primera vista.

Afirmación: una cuenta que se hacía pasar por la empresa china MizarVision en X publicó imágenes que supuestamente mostraban campos petrolíferos en llamas en Qatar.

No solo es falsa esta imagen concreta, que se ha publicado en numerosas ocasiones en internet, sino que toda la cuenta es falsa.

MizarVision, una empresa legítima de inteligencia geoespacial con sede en Shanghái, solo publica en Weibo y WeChat. Una cuenta creada en enero, que afirmaba falsamente tener su sede en “Chinatown, Portland”, utilizó logotipos robados para publicar imágenes con marcas de agua de MizarVision antes de ser eliminada.

La empresa aclaró públicamente en febrero que cualquier cuenta de X que utilice su nombre es falsa. Una imagen de la cuenta falsa mostraba una vista “satelital” en blanco y negro, muy retocada, de la refinería de Ras Laffan, en Qatar, con repetidas columnas de humo. Todas las explosiones aparecen en fases casi idénticas, lo que indica que fueron clonadas artificialmente.

Una búsqueda en Google Earth revela que la imagen subyacente corresponde a la disposición real de los tanques de petróleo, con las columnas de humo añadidas artificialmente posteriormente.

A medida que las imágenes de satélite se convierten en una herramienta cada vez más poderosa, tanto en el periodismo como en la guerra, el auge de los contenidos visuales manipulados por IA plantea un desafío creciente para la comprensión del público. Las imágenes falsas o alteradas pueden difundirse rápidamente, moldeando narrativas mucho antes de que los expertos tengan tiempo de desmentirlas.

En una era en la que los conflictos se desarrollan en tiempo real en las redes sociales, es esencial desarrollar la alfabetización digital. Los datos satelitales auténticos siguen siendo cruciales para documentar los acontecimientos, pero distinguirlos del material falsificado requerirá la vigilancia tanto de las plataformas como de los medios de comunicación y los usuarios.

Fuente: Deutsche Welle

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