El 23 de septiembre de 2026 se declaró un incendio en una terminal de Starlink situada en Wola Krobowska, a 50 kilómetros al sur de Varsovia, en Polonia.
Poco después, el Gobierno polaco habló de un probable acto de sabotaje contra las instalaciones, que también contribuyen a garantizar la seguridad del funcionamiento de Internet en Ucrania. Según la información disponible, el fuego afectó a la estación de suministro eléctrico y al generador.
El Gobierno de Varsovia sospecha que los servicios secretos rusos están detrás del incendio. El martes 13 de octubre de 2026, el primer ministro polaco, Donald Tusk, informó de la detención de dos personas en Alemania en relación con aquel suceso. "A petición de los servicios de inteligencia polacos, la policía alemana ha detenido a dos ciudadanos turcos sospechosos de haber incendiado la estación de Starlink en Mazovia", escribió en X Donald Tusk. Los presuntos saboteadores tendrán que responder ante la justicia polaca.
Por su parte, la Oficina Regional de Investigación Criminal de Stuttgart ha confirmado que dos ciudadanos turcos fueron detenidos en Nürtingen, a petición de las autoridades polacas.
Además, según el diario Bild, la policía habría detenido a otro sospechoso en Berlín-Spandau, posiblemente el conductor de los otros dos hombres. El periódico Schwäbische Zeitung informa incluso de la detención de una mujer en Karlsruhe. Esta tendría vínculos con el crimen organizado. Las autoridades alemanas no han confirmado estas dos supuestas detenciones.
El Schwäbische Zeitung también describe con detalle cómo se habrían desarrollado los hechos. Según el periódico, los hombres fueron trasladados hasta la estación de Starlink, vertieron un líquido inflamable sobre un armario eléctrico y después desaparecieron del lugar. Al parecer, solo permanecieron unos minutos en las instalaciones.
Los dos hombres tendrían 34 y 38 años. Según el periódico, habrían estado bajo vigilancia durante varios días, tanto en su viaje hacia el lugar del atentado como durante su regreso a Alemania. Está previsto que los dos hombres detenidos comparezcan a lo largo del día ante un juez de instrucción del juzgado de primera instancia de Nürtingen.
El ministro del Interior polaco, Marcin Kierwiński, declaró que, una vez trasladados los sospechosos a Polonia, se les imputarán delitos de sabotaje y actividades realizadas por encargo de un servicio de inteligencia extranjero.
Por su parte, Tomasz Siemoniak, ministro encargado de coordinar los servicios de inteligencia, subrayó que no existía "ninguna duda de que los servicios secretos rusos están detrás de este acto de sabotaje". Según Siemoniak, estos servicios recurren cada vez con mayor frecuencia a personas vinculadas al mundo criminal.
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Fuente: Deutsche Welle

