A menos de un mes de la XXX Cumbre Iberoamericana, las sanciones europeas contra Nicaragua se han prorrogado esta semana por un año más. La congelación de activos y la prohibición a empresas y ciudadanos europeos de poner fondos a disposición de 21 personas y tres instituciones forman parte de las penalidades impuestas por el Consejo de la Unión Europea en 2019 por el menoscabo de la democracia, los derechos humanos y el Estado de derecho. A esas personas sancionadas se les prohíbe también la entrada al territorio de la UE.
Con vistas al próximo encuentro de jefes de Estado y de Gobierno, cabe preguntarse: ¿podrán entrar los mandatarios nicaragüenses? Daniel Ortega sí podría; Rosario Murillo, no.
Hay que recordar que entre los 21 sancionados están la copresidenta de Nicaragua y tres de sus hijos, pero el presidente no está sancionado. ¿Por qué? Se trata de no cortar toda posibilidad de comunicación, suelen responder fuentes diplomáticas europeas. En el caso de Venezuela, se actuó de la misma manera: en la lista de personas sancionadas nunca estuvo el depuesto presidente Nicolás Maduro.
Al encuentro de los mandatarios iberoamericanos están convocados sus 22 miembros: 19 de América Latina y 3 de Europa (España, Portugal y Andorra). También están invitados los miembros asociados y observadores.
El encuentro del 4 y 5 de noviembre, al parecer, tendrá mucha más resonancia que el anterior, celebrado en Cuenca (Ecuador), en noviembre de 2024. A la ciudad andina acudieron el anfitrión, Daniel Noboa, el Rey de España y el presidente de Portugal. A esta convocatoria en suelo español, se espera, según información de la Secretaría General Iberoamericana (SEGIB), la asistencia de entre 18 y 20 mandatarios.
Surge así otra incógnita: ¿podrá asistir la presidenta encargada de Venezuela? Hay que recordar que, en noviembre de 2017, la Unión Europea decidió imponer sanciones a miembros del Gobierno venezolano. En junio de 2018, se incluyó entre los sancionados a Delcy Rodríguez, entonces vicepresidenta de la República Bolivariana de Venezuela.
Las razones fueron el deterioro del Estado de derecho, la democracia y los derechos humanos. Las sanciones, como en el caso nicaragüense, incluyen la prohibición de entrar en territorio comunitario. La lista de sancionados no dejó de crecer hasta enero de 2025 y las restricciones se han venido renovando anualmente.
¿No podrá entonces Delcy Rodríguez, ahora presidenta encargada, ingresar a la UE? "El paquete de sanciones de la Unión Europea a Venezuela sigue vigente y es revisado cada año. El marco legal de las medidas restrictivas también incluye excepciones a la prohibición de entrada", explica a DW un portavoz de la Comisión Europea, remitiéndose al artículo 6 de la Decisión del Consejo 2017/2074.
"Son los Estados miembros los responsables de la aplicación de la decisión del Consejo”, precisa el portavoz de la Comisión Europea.
Esta no sería la primera vez que, a pesar de las sanciones, un Gobierno europeo permite su entrada para participar en una cumbre. Así ocurrió en Bruselas, en julio de 2023, durante la cumbre entre la Unión Europea y los países de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC).
En ese momento, se aducía también que la CELAC, coanfitriona del encuentro, era libre de invitar a quien quisiera. Es decir, correspondería al Gobierno español aplicar una de las excepciones previstas en el régimen de sanciones y permitir la entrada a Delcy Rodríguez y a Rosario Murillo.
Voces opositoras españolas han venido advirtiendo que se opondrían a esa posilidad. Hasta el momento no hay confirmación en ningún sentido.
En cualquier caso, "es un tema que debe resolverse mediante el diálogo", dice a DW Joan Manuel Guevara, presidente de la Comisión de Asuntos Exteriores de la Asamblea Nacional de Panamá. El político panameño integró la delegación de su país en el XII Foro Parlamentario Iberoamericano, celebrado los días 1 y 2 de octubre. Esta es una de las instancias preparatorias del encuentro del más alto nivel.
Entre los temas consensuados con miras a la cumbre de noviembre, los legisladores y los organismos parlamentarios regionales han acordado, entre otras cuestiones, impulsar la democracia paritaria y combatir el crimen organizado y la polarización.
"Panamá está dispuesta a colaborar no solo con los países iberoamericanos o la Unión Europea, sino con cualquier país que comparta esos objetivos", añade el legislador Guevara, haciendo hincapié en su compromiso con la paz y los mecanismos democráticos.
¿Podría la XXX Cumbre Iberoamericana servir para priorizar el diálogo frente a la confrontación con gobiernos como los de Venezuela y Nicaragua? "Desde la comisión de Relaciones Exteriores hemos tendido puentes con las asambleas legislativas de ambos países a través de la diplomacia parlamentaria", responde Joan Manuel Guevara.
"Lamentablemente, Panamá no mantiene actualmente relaciones diplomáticas plenas con Venezuela. Tampoco cuenta con embajador en funciones en Nicaragua, ya que fue llamado a consultas y no ha regresado al país", afirma.
En cualquier caso, "las relaciones exteriores de Panamá a ese nivel son exclusiva competencia del Ejecutivo", subraya el legislador Guevara. Es decir, de ambos lados del océano habría reticencias, por lo menos hacia dos de los posibles asistentes.
¿Se puede allanar el camino hacia una XXX Cumbre Iberoamericana lo menos polarizada posible? Para Guevara, sea como sea, "la vía es el diálogo. Aún estamos a tiempo".
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Fuente: Deutsche Welle

