El nuevo gobierno de José Antonio Kast retiró el martes (24.03.2026) el apoyo de Chile a la candidatura de la expresidenta socialista Michelle Bachelet para la secretaría general de la ONU. La exmandataria chilena había sido postulada por el gobierno del izquierdista Gabriel Boric, en conjunto con México y Brasil, en febrero.
“La dispersión de candidaturas de países de América Latina y las diferencias con algunos de los actores relevantes que definen este proceso, hacen inviable esta candidatura y el eventual éxito de esta postulación”, dijo la Cancillería chilena en un comunicado. Durante la campaña electoral, Kast ya dejó entrever que no apostaba por ella por las señales de oposición a su candidatura expresadas por el presidente estadounidense, Donald Trump.
Pese a no contar con el apoyo de Chile, la expresidenta todavía puede seguir con su candidatura, gracias al apoyo de las otras dos potencias latinoamericanas. Bachelet, de 74 años y pediatra de profesión, es la única mujer en llegar a la presidencia en Chile (2006-2010 y 2014-2018), con el Partido Socialista.
“Junto con retirar el patrocinio de Chile, el Ministerio de Relaciones Exteriores y las embajadas que nos representan en el exterior dejarán de participar en los esfuerzos de promoción de esta candidatura”, agregó. “Con todo, en consideración a la trayectoria de la expresidenta Bachelet y en el caso de que ella decida continuar con su postulación, Chile se va a abstener de apoyar a cualquier otro candidato en este proceso eleccionario”, agregó el comunicado.
Bachelet es una de las candidatas para reemplazar al portugués António Guterres, quien concluye su segundo periodo el 31 de diciembre de 2026. La política chilena ya tuvo altos cargos en el organismo internacional. Fue directora ejecutiva de ONU Mujeres (2010-2013) y luego alta comisionada de la ONU para los Derechos Humanos (2018-2022).
En 80 años, ninguna mujer ha ocupado el máximo cargo en la ONU, cuya Asamblea General está presidida actualmente por la alemana Annalena Baerbock, y apenas se registra un representante de América Latina: el diplomático peruano Javier Pérez de Cuéllar entre 1982 y 1991. Según una práctica no reglamentada y que no siempre se cumple, la Secretaría General se va turnando entre regiones. Esta vez, le tocaría a América Latina y hay acuerdo en que debería ser mujer la que ocupe el puesto.
Fuente: Deutsche Welle

