La segunda vuelta de las elecciones presidenciales en Brasil supone también una decisión crucial para la selva amazónica y sus yacimientos de materias primas, según escribe el Handelsblatt, el principal periódico económico y financiero de Alemania.
"Al igual que su padre, Flávio Bolsonaro quiere desarrollar más la región amazónica para la agricultura, la minería y las infraestructuras. Con ello, Jair Bolsonaro favoreció a los buscadores de oro, los leñadores, los agricultores y los ganaderos. Su Gobierno quería legalizar a posteriori las ocupaciones ilegales de tierras y facilitar las actividades económicas en los territorios indígenas. De ello también se beneficiaron las organizaciones criminales que blanquean dinero procedente del narcotráfico en estos sectores. […]
Cuando Jair Bolsonaro quiso abrir la selva tropical a un mayor aprovechamiento económico, se topó con una fuerte resistencia internacional. Su hijo podría encontrarse hoy con un contexto diferente: en la competencia por las materias primas críticas, Estados Unidos y otros países industrializados están interesados ellos mismos en nuevas fuentes de suministro. Por ello, la presión sobre la Amazonía podría ser aún mayor bajo el mandato de Flávio Bolsonaro que bajo el de su padre."
Las iglesias evangélicas de Brasil son una fuerza política. A través de ellas, la derecha llega también a los votantes más pobres, señala el Frankfurter Allgemeine Zeitung (FAZ).
"La campaña electoral entre Lula y su rival, Flávio Bolsonaro, el hijo mayor del expresidente, no podría estar más reñida. En las últimas encuestas sobre la segunda vuelta del domingo, Flávio obtiene entre el 50,3 % y el 51,1 % de los votos válidos, mientras que Lula se sitúa entre el 48,9 % y el 49,7 %, lo que supone un empate estadístico. Sin embargo, entre los evangélicos, ambos candidatos están muy separados. Según el instituto de sondeos Datafolha, el 62 % de los evangélicos apoya a Bolsonaro, mientras que solo el 29 % respalda a Lula.
Las iglesias evangélicas han crecido a un ritmo vertiginoso. Según el censo de 2022, el 26,9 % de los brasileños mayores de diez años se declara evangélico; en 2010, la cifra era del 21,6 %. La proporción de católicos descendió al 56,7 %.
Especialmente en los barrios pobres de las grandes ciudades, las comunidades evangélicas ofrecen mucho más que servicios religiosos. Fomentan el espíritu de comunidad, prestan ayuda social y crean redes importantes. Los pastores se convierten en personas de confianza, también en cuestiones sociales y políticas.
Así, las iglesias se han convertido en un puente a través del cual el bando conservador y de derecha llega a las clases más pobres, en las que Lula suele tener un gran apoyo debido a su política social."
La lucha por la presidencia de Brasil se decide en las redes sociales, escribe el diario tageszeitung (taz).
"Flávio Bolsonaro se presenta -al igual que antes su padre- como el hombre del cambio. Su programa electoral consiste principalmente en que quiere ocupar el lugar de Lula. En las camisetas que se venden en los puestos, este hombre de 45 años aparece en una versión retocada digitalmente con una mirada heroica y lejana, sin canas ni barriga.
En los grupos de WhatsApp, el equipo de Bolsonaro publica videos generados por IA en los que unos avatares ilustran supuestas declaraciones del presidente Lula, extraídas de sus discursos. En Instagram abundan los mensajes cargados de emotividad y los contenidos polémicos, que el algoritmo difunde de forma prioritaria. De los círculos de los influencers surgen ahora políticos noveles con poca o ninguna experiencia política real.
Uno de ellos acompaña a Flávio Bolsonaro en su gira electoral: Nikolas Ferreira, diputado del PL. Este joven de 30 años difunde publicaciones editadas con IA, entre ellas, supuestos audios del presidente Lula en los que presuntamente incita al consumo de drogas. Una resolución judicial prohíbe a Ferreira y a su colega, el influencer Pablo Marçal, seguir difundiendo noticias falsas que ya hayan sido identificadas como tales, o aumentar el alcance de sus publicaciones mediante pagos a Meta. Sin embargo, muchísimos brasileños y brasileñas utilizan las redes sociales de forma intensiva, aunque no necesariamente con espíritu crítico."
No dejes que el algoritmo oculte las noticias. Si confías en ese sitio para obtener información confiable, por favor dedica un momento a seleccionarnos como tu fuente preferida en Google: haz clic aquí y marca el casillero o pulsa el botón de DW.com para ver siempre nuestras noticias verificadas en tus preferencias.
Fuente: Deutsche Welle

