Aunque el hecho que tensa aún más las relaciones bilaterales todavía se investiga, las autoridades de Colombia creen que el masivo artefacto explosivo hallado en la frontera entre ambos países fue lanzado vía aérea desde Ecuador a un punto interno fronterizo y rebotó, deslizándose hacia territorio colombiano, lo que puso en peligro la vida e integridad de las comunidades.
“Ecuador reconoce que está persiguiendo al multicrimen y que está realizando un bombardeo militar en la zona de su frontera”, dice a DW por teléfono desde Bogotá la ministra de Relaciones Exteriores, Rosa Yolanda Villavicencio. Y remarca que Colombia respeta la soberanía de los demás países y que, asimismo, aboga por que se respete la soberanía y la integridad territorial de su país.
Villavicencio comenta que, una vez se conozcan las conclusiones de las investigaciones sobre lo que pasó con la bomba, que fue desactivada en la zona de la frontera con Ecuador; donde hay extensos cultivos de hoja de coca para la elaboración de la cocaína en Colombia, comunicará los resultados de la investigación.
Los dos países enfrentan desde enero una guerra comercial. Quito le reclamó a Colombia hacer más para controlar el narcotráfico y, tras desencuentros diplomáticos, anunció una “tasa de seguridad” del 30 por ciento a las importaciones colombianas.
Bogotá respondió con aranceles espejo y suspendió la exportación de electricidad a Ecuador. Entonces la “tasa de seguridad” ecuatoriana se elevó al 50 por ciento y Colombia anunció que haría lo mismo.
“No estamos interesados en entrar en una guerra con nadie”, remarca para DW la diplomática colombiana. Por el contrario, dice, lo que se busca es desescalar las tensiones y propiciar un diálogo que permita superar las divergencias existentes entre Colombia y Ecuador.
La política del presidente Gustavo Petro en la lucha contra el narcotráfico se ha dirigido más a los diálogos con los grupos armados y a la sustitución de los cultivos ilícitos que a la confrontación militar.
Y esto, pese a que Colombia también está presionada por el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, fuerte aliado de Daniel Noboa de Ecuador, para que el Gobierno de Petro, dé más resultados en su lucha contra el tráfico de cocaína.
Fuente: Deutsche Welle

