Las cifras lo confirman: desde 2022, los presupuestos del Ministerio de Cooperación Económica y Desarrollo para la ayuda humanitaria disminuyen anualmente.
Actualmente se destinan alrededor de diez mil millones de euros para ayuda al desarrollo y mil millones para ayuda humanitaria. Y se prevé que estos fondos sigan menguando. Una cantidad demasiado pequeña, según la organización de ayuda a la infancia Terre des Hommes y la organización humanitaria alemana Welthungerhilfe (Ayuda contra el Hambre en el Mundo).
"La falta de apoyo político, la drástica disminución de la financiación y el creciente desprecio por el derecho internacional humanitario dificultan el acceso a las personas necesitadas y debilitan la capacidad y la fiabilidad de la ayuda humanitariana".
Esta valoración se presentó en el informe anual Compass 2026, elaborado por ambas organizaciones. El texto fue publicado en Berlín el miércoles 24 de junio de 2026, y de él se infiere que la política de desarrollo alemana, y con ella la internacional, está a la deriva. Mathias Mogge, director ejecutivo de Welthungerhilfe, afirma contundente: "Lo que falta es una estrategia real".
Por su parte, Joshua Hofert, portavoz del consejo de administración de Terre des Hommes, resume su crítica en una frase: "La reforma de la política de desarrollo no debe convertirse en un proyecto burocrático de Berlín".
En su informe, las organizaciones de ayuda abogan por una mayor participación de los actores de la sociedad civil del llamado Sur Global: "Los jóvenes, en particular, deben participar sistemáticamente en la formulación, implementación y evaluación de las estrategias de política de desarrollo". Sus perspectivas y experiencia son cruciales para la legitimidad, la eficacia y la sostenibilidad de las decisiones políticas.
Los drásticos recortes de Alemania forman parte de una tendencia global que coincide con el aumento de guerras y crisis. Casi todos los países incrementan cada vez más la inversión en el ejército y recortan drásticamente la política de desarrollo global y la ayuda humanitaria.
Según las organizaciones, Alemania pone en riesgo su credibilidad y fiabilidad con la significativa reducción de los presupuestos para ambas áreas. Exigen que el Gobierno alemán integre mejor la cooperación al desarrollo, el mantenimiento de la paz y la ayuda humanitaria, y que garantice su financiación plurianual.
"Nos centramos en salvar vidas", comenta Joshua Hofert, de la organización Terre des Hommes, al describir el reducido margen de maniobra. El informe, elaborado conjuntamente con Welthungerhilfe, contiene numerosas recomendaciones para los responsables políticos.
"El Gobierno alemán debería utilizar la vía diplomática para proteger los principios humanitarios y evitar la instrumentalización política de esta ayuda. Además, debe abogar con mayor contundencia por el cumplimiento del derecho internacional humanitario". Esto incluye abordar sistemáticamente las violaciones del derecho internacional en los foros de las Naciones Unidas (ONU) y exigir el acceso a las zonas de crisis.
Según las organizaciones de ayuda humanitaria, la futura Comisión Norte-Sur podría suponer un rayo de esperanza. La ministra alemana de Desarrollo, Alabali Radovan, tiene puestas grandes expectativas en ella: el objetivo es "intensificar aún más nuestras alianzas con los países del Sur Global y ampliar y fortalecer una red global".
La comisión estará integrada por aproximadamente 20 expertos tanto del Sur Global como del Norte Global. Para centrarse en la cooperación al desarrollo, provendrán de diversos ámbitos: política, academia, sector privado, sindicatos, sociedad civil y organizaciones internacionales.
La Comisión Norte-Sur se pondrá en marcha el 30 de junio en Hamburgo. La ministra Alabali Radovan muestra el camino a seguir: "El orden mundial está cambiando hacia centros de poder más multipolares. Si Alemania quiere seguir desempeñando un papel en la configuración de los asuntos mundiales, necesitamos alianzas estables con los países del Sur Global".
El partido La Izquierda, de la oposición en el Bundestag alemán, ya ha expresado sus críticas hacia esas "alianzas estables" que menciona la ministra. Su portavoz de justicia global, Charlotte Neuhäuser, ha dicho sobre el tema: "El Gobierno alemán, bajo el pretexto de una asociación justa con otros países, busca principalmente el acceso a nuevos mercados, mano de obra barata y materias primas, mientras la financiación alemana destinada a la lucha contra el hambre, los hospitales, las escuelas y los sistemas de seguridad social en el Sur Global se reduce a un nivel sin precedentes".
Fuente: Deutsche Welle

