La capital de Irán, Teherán, amaneció este domingo (08.03.2026) envuelta en una nube tóxica mezcla de lluvia y humo causado por los ataques israelíes de la madrugada contra instalaciones petroleras en la ciudad y sus alrededores, que dejaron al menos cuatro muertos. Cinco instalaciones petroleras fueron golpeadas por los bombardeos.
“La pasada noche, cuatro depósitos de petróleo y un centro de transporte de productos petroleros, en Teherán y en [la provincia de] Alborz, fueron atacados por aviones enemigos”, dijo Keramat Veyskarami, presidente ejecutivo de la compañía nacional iraní de distribución de productos petroleros. Según él, las cinco instalaciones “resultaron dañadas” pero “el fuego estaba bajo control”.
En Teherán, en tanto, a primera hora de la mañana parecía continuar la noche debido a las nubes negras que cubrían la urbe. Poco después se produjo una lluvia que dejó caer restos de petróleo quemado, dejando charcos negros en las calles. La Organización de Protección Ambiental de Irán llamó a los ciudadanos a no salir a las calles y permanecer en sus casas ante la toxicidad y el peligro que reviste la situación.
Los ataques contra las instalaciones petroleras hicieron brillar la noche iraní como si fuera de día debido a las explosiones y las llamas. Los cuatro fallecidos eran conductores de camiones cisterna de las instalaciones. Karami llamó a la población a la calma, y aseguró que el país tiene suficiente gasolina almacenada, por lo que estimó innecesario acudir en masa a cargar combustible.
Horas antes, las Fuerzas de Defensa de Israel informaron del ataque a varios depósitos de combustible en Teherán que, según su versión, eran usados por las fuerzas armadas iraníes. Los ataques contra la capital iraní han sido constantes desde que Israel y Estados Unidos comenzaran el sábado 28 de febrero la guerra en la que hasta el momento han muerto más de un millar de iraníes y han sido destruidos miles de edificios en todo el territorio.
Fuente: Deutsche Welle
