El ministro del Interior de Alemania, Alexander Dobrindt, está pasando de las palabras a los hechos. En septiembre, el político de la conservadora Unión Social Cristiana (CSU) anunció su intención de reforzar la protección civil y la asistencia en casos de catástrofe.
Ocho meses después, un portavoz de ese ministerio confirmó el lunes, 18 de mayo de 2026, en Berlín que el Gobierno federal aprobaría el programa en su próxima reunión de Gabinete, el próximo miércoles.
Se han destinado 10.000 millones de euros para ese fin hasta 2029. “Esto incluye, entre otras cosas, la adquisición de mil vehículos especializados”, dijo el portavoz de Dobrindt. Casi un tercio del dinero se invertirá en la modernización de los edificios de la Agencia Federal de Socorro Técnico (THW), así como en el personal y el equipamiento de esta entidad de propiedad federal.
Es necesario ampliar la protección civil debido a la situación actual: “Las amenazas híbridas, incluidas las procedentes de Rusia, están aumentando, por lo que hay que tomar medidas al respecto, y eso es precisamente lo que se está abordando ahora”.
Según los informes, esto también incluye la ampliación de un equipo médico operativo (EMO) ya existente. En el futuro, más de 50 centros en toda Alemania estarán preparados para intervenir cuando un gran número de heridos requieran asistencia inmediata. El concepto básico de este enfoque existe desde 2007, pero se ha perfeccionado en varias ocasiones desde entonces.
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Tras el ataque de Rusia contra Ucrania, en febrero de 2022, que violó el derecho internacional, y el punto de inflexión proclamado por el entonces canciller Olaf Scholz (del Partido Socialdemócrata Alemán, SPD), la protección civil vuelve a ocupar un lugar destacado en la agenda política.
Sin embargo, la catástrofe de las inundaciones en el valle del Ahr en julio de 2021 ya puso de manifiesto la escasa preparación de Alemania para las crisis, cuando fallaron los sistemas de alerta temprana y faltaron sirenas.
La necesidad de mejoras es enorme, pues la infraestructura necesaria sigue siendo deficiente en todas partes, y la población también parece desconocer las amenazas externas e internas.
La Asociación Alemana de Ciudades y Municipios, que representa a los aproximadamente 14.000 municipios del país, ya pidió al Gobierno federal que tomara medidas en 2024. En su opinión, sería necesario invertir diez mil millones de euros en protección civil solo para renovar los casi 600 búnkeres que aún quedan, pero que se encuentran en mal estado.
Aun así, en caso de crisis, e incluso de guerra, únicamente una ínfima minoría de los 84 millones de habitantes de Alemania podría refugiarse en los búnkeres y recibiría ayuda, ya que el sistema solo podría albergar a 478.000 de ellos. Esto representa apenas el 0,56 por ciento, según cifras de la Oficina Federal de Protección Civil y Asistencia en Casos de Desastre (BBK).
Esta agencia gubernamental también ofrece información detallada en su sitio web sobre otras maneras de protegerse mejor. La guía “Preparación para crisis y desastres” incluye listas de verificación para garantizar una buena preparación en caso de emergencia.
La regla básica es: “Todos los hogares deben poder autoabastecerse durante al menos 10 días, si es posible. Esto significa asegurar suficiente agua y alimentos, atención médica e higiene en caso de emergencia”.
La guía “Preparación para crisis y desastres” está disponible en alemán y en los ocho idiomas extranjeros más hablados en Alemania: árabe, inglés, francés, polaco, ruso, español, turco y ucraniano.
El ministro alemán del Interior, Dobrindt, que ahora quiere destinar diez mil millones de euros a la protección civil, tiene otras ideas. En octubre, sugirió integrar el tema de la guerra y la gestión de crisis en las clases escolares: “Mi propuesta es que, durante un curso escolar, se dedique una clase doble a los alumnos mayores para analizar los posibles escenarios de amenaza y cómo prepararse para ellos”, declaró Dobrindt, que cuenta para ello con el apoyo de la Asociación Alemana de Profesores (DL).
“Para ser sinceros, la guerra lleva mucho tiempo presente en las aulas”, subraya el presidente de la DL, Stefan Düll, a DW. Y los jóvenes también se enfrentan a la cuestión de si defenderían Alemania, si fuera necesario, armas en mano, y si deberían alistarse voluntariamente en el Ejército alemán, la Bundeswehr.
El ministro del Interior alemán, responsable de la seguridad, quiere integrar más estrechamente la defensa civil, es decir, la asistencia en situaciones de crisis y desastre, con la defensa militar. Se creará una nueva unidad específica para este fin, según anunció Dobrindt en el periódico Bild .
Las críticas provienen del partido La Izquierda. Es evidente que Alemania necesita un sistema de protección civil eficiente, fiable y práctico. “El sistema debe proteger eficazmente a la población del calor, el frío, las inundaciones, los incendios forestales, las tormentas y otros desastres”, exige el diputado Jan Köstering.
El portavoz de protección civil y ayuda en casos de desastre considera que los planes del Ministerio del Interior son desequilibrados: “El problema es que la atención no se centra de forma sistemática en la protección civil moderna, sino que, una vez más, está fuertemente influenciada por escenarios de política de seguridad y defensa”.
Fuente: Deutsche Welle

