Arabia Saudita bajo presión: la difícil lucha contra los hutíes

Arabia Saudita bajo presión: la difícil lucha contra los hutíes

Bombardeos a instalaciones energéticas, pero sobre todo a aeropuertos: la milicia islamista hutí de Yemen recurre sistemáticamente a la violencia en su campaña contra Arabia Saudita. Un ataque con misiles contra el aeropuerto internacional de Riad dejó el sábado (10.10.2026) 13 muertos y más de 300 heridos. En un segundo ataque, perpetrado el domingo (11.10.2026), la milicia mató a otro civil y dejó once heridos.

El aeropuerto permanecerá cerrado por tiempo indefinido. En un lapso de 24 horas, los hutíes también atacaron, según sus propias declaraciones, el aeropuerto de Dammam y dos instalaciones de la petrolera saudita Aramco. El ministro de Energía, Abdulaziz bin Salman, advirtió sobre las consecuencias para la seguridad energética y anunció una respuesta contundente.

De hecho, según un informe del centro de estudios estadounidense American Enterprise Institute (AEI), Arabia Saudita está atacando de manera selectiva plataformas de lanzamiento de misiles, depósitos y otras instalaciones militares de los hutíes. En su informe del 11 de octubre, el instituto cita al portavoz militar saudita Turki al-Maliki, quien afirmó que ya se habían destruido 136 objetivos militares.

Sin embargo, Arabia Saudita no ha logrado derrotar a la milicia hutí pese a años de intervención militar. La coalición internacional creada en 2015 se ha desintegrado y Emiratos Árabes Unidos ha retirado sus tropas.

Los hutíes siguen controlando amplias zonas del norte de Yemen, llevan años lanzando ataques contra territorio saudita y obstaculizan el tráfico marítimo internacional por el mar Rojo y el estratégico estrecho de Bab el-Mandeb mediante ataques contra embarcaciones.

A principios de septiembre, varios drones también causaron graves daños al oleoducto saudita Este-Oeste. Su cierre temporal afectó las exportaciones de petróleo y aumentó los riesgos para los mercados energéticos.

Desde hace semanas, Riad busca aliados en su lucha contra la milicia hutí. A finales de septiembre, Reino Unido y Francia prometieron apoyo militar para defender la infraestructura saudita. Londres ofreció la posibilidad de suministrar combustible en vuelo a los aviones de combate sauditas, mientras que París anunció el envío de soldados, sistemas de radar y tecnología de defensa aérea para proteger la terminal petrolera de Yanbu.

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Y después de que Estados Unidos rechazara recientemente combatir junto a Arabia Saudita contra los hutíes, Washington podría estar reconsiderando su postura, escribe el analista político Osamah Al-Rawhani en un estudio del Sanaa Center for Strategic Studies. Sin embargo, sigue siendo incierto que ese cambio pueda traducirse en una ofensiva exitosa.

Para mantener el control de los territorios conquistados y lanzar contraataques, se necesitan importantes recursos financieros, compromiso político y la determinación necesaria, señala Al-Rawhani. El analista considera dudoso que Arabia Saudita tenga la capacidad de perseverar durante el tiempo necesario.

Aunque el reino podría modificar su estrategia actual en función de futuros acontecimientos, como la guerra entre Irán y Estados Unidos, Al-Rawhani advierte: "Si los costos de la guerra siguen aumentando, Riad podría buscar una salida del conflicto".

Marcus Schneider, director de proyectos del Centro de Competencia para la Paz y la Seguridad en Oriente Medio y el Norte de África de la Fundación Friedrich Ebert, comparte una visión similar. "Para acabar con los hutíes se necesitarían tropas terrestres. Riad no tiene experiencia en una guerra de ese tipo, y menos aún en un país extranjero", declaró Schneider a DW hace pocos días.

Por eso, para los dirigentes sauditas, el objetivo no sería tanto lograr una victoria militar como reducir su vulnerabilidad, construir una alianza de socios lo más amplia posible y ampliar su margen de maniobra política.

"Los hutíes están bien arraigados en Yemen y pueden resistir golpes considerables. Para su Visión 2030, el ambicioso proyecto económico, Arabia Saudita necesita ante todo estabilidad, y esta parece hoy más lejana que nunca", afirma Schneider.

Otro factor importante es la asimetría militar: Arabia Saudita dispone de armamento moderno y destina enormes sumas de dinero a sus Fuerzas Armadas. Los hutíes, en cambio, no necesitan ganar una guerra convencional. Les basta con utilizar misiles y drones, amenazar la infraestructura y generar inseguridad en el tráfico marítimo.

Según un análisis publicado en la revista Critical Threats, el renovado compromiso de Estados Unidos, tras una negativa inicial, ofrece motivos para la esperanza. El apoyo se concentra en tareas de inteligencia, identificación de objetivos y defensa aérea. Al mismo tiempo, Arabia Saudita respalda a las tropas del Gobierno yemení reconocido internacionalmente, que, desde hace algunas semanas, han intensificado sus combates contra los hutíes. El objetivo es cortar sus rutas de suministro.

Tras los ataques contra el aeropuerto de Riad, el centro de análisis estadounidense The Soufan Center señala que Washington está considerando llevar a cabo un ataque conjunto de represalia junto con Arabia Saudita.

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Fuente: Deutsche Welle

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