¡Se aceptan candidaturas lo antes posible! Requisitos: nacionalidad alemana, derecho al voto y al menos 40 años de edad. Debe estar disponible a partir del 30 de enero de 2027, para incorporarse al cargo el 19 de marzo de 2027.
Esta no es una oferta de trabajo oficial, pero lo cierto es que el Gobierno alemán está buscando una candidata o un candidato para el más elevado puesto de Alemania. Se trata de un sucesor o, quizá por primera vez, una sucesora, de Frank-Walter Steinmeier, quien, tras dos mandatos, ya no puede volver a presentarse como presidente del país.
"La persona debe tener cierto reconocimiento público, ser políticamente equilibrada, capaz de integrar diferentes sectores, cercana a la ciudadanía y tener una gran capacidad de oratoria", explica a DW la politóloga Ursula Münch.
En Alemania, el presidente federal es el jefe del Estado y una figura representativa con autoridad moral. A diferencia de países como Estados Unidos, Francia o Rusia, no dispone de amplios poderes políticos ni dirige la acción del Gobierno.
La elección está prevista para el 30 de enero en Berlín, pero, hasta ahora, nadie ha sido oficialmente nominado. Todas las miradas están puestas en Friedrich Merz, canciller de Alemania y líder del partido conservador Unión Demócrata Cristiana (CDU).
Frank-Walter Steinmeier fue propuesto en su día por el Partido Socialdemócrata (SPD). Ahora corresponde a la formación CDU de Merz presentar un candidato, ya que es el socio más fuerte de la coalición de gobierno, junto con el SPD y la Unión Social Cristiana de Baviera (CSU).
Según Münch, "los tres partidos deben ponerse de acuerdo en nominar a una persona". Las tres fuerzas y sus diputados cuentan con la mayoría en el Bundestag y conforman la Asamblea Federal, un organismo cuyo único propósito es elegir al próximo presidente o presidenta. Así que es muy probable que la persona que proponga Merz termine siendo elegida.
"Me gustaría que esta vez fuera una mujer. Desde 1949 hemos tenido doce presidentes federales hombres, así que ya es hora de que una mujer ocupe el cargo. Aunque si hubiera un buen candidato, también lo aceptaría", señala Münch.
Una encuesta realizada en agosto de 2026 por el instituto demoscópico Forsa para la cadena RTL muestra una opinión similar entre la población alemana: al 74 % le resulta indiferente que sea hombre o mujer; un 19 % preferiría expresamente una mujer y un 5 % se inclina por un hombre.
Una de las favoritas es la política bávara Ilse Aigner, presidenta del Parlamento regional de Baviera. Aigner pertenece a la CSU, el partido más pequeño de la coalición gubernamental. A sus 61 años, es considerada una figura conciliadora y cuenta además con experiencia en el Gobierno central, ya que fue ministra de Agricultura.
Incluso miembros de Los Verdes y del SPD han elogiado públicamente su candidatura. "¿A qué estamos esperando? ¿Acaso Ilse Aigner no cuenta ya con una mayoría más allá de las fronteras partidistas?", se preguntó recientemente Matthias Miersch, jefe del grupo parlamentario socialdemócrata.
Solo Friedrich Merz, amigo personal de Aigner,evita por ahora pronunciarse. Quizá porque Aigner no pertenece a su partido, la CDU, sino a la CSU, la formación hermana bávara.
Personas cercanas al canciller han subrayado que "todavía no ha tomado ninguna decisión ni presentado ninguna propuesta". Y añaden que existen "varias opciones aceptables para ocupar el cargo”.
El cargo de presidente federal se suele subestimar y es considerado meramente representativo. Sin embargo, como autoridad que se eleva por encima de los partidos, ejerce una influencia política, jurídica y moral considerable, especialmente en épocas de polarización política y crisis internacional.
Aunque no gobierna como un canciller, representa a Alemania dentro y fuera del país. "Desde el punto de vista constitucional, el presidente federal es enormemente importante. Por ejemplo, podría decidir en una situación de crisis política si considera más conveniente disolver el Bundestag o favorecer la formación de un gobierno en minoría", explica Münch. Además, revisa y promulga las leyes aprobadas por las instituciones políticas.
Fuentes gubernamentales señalan que "el canciller y presidente de CDU tiene interés en que el proceso se desarrolle de manera ordenada". El primer hito importante serán las reuniones del partido CDU previstas para el 9 de noviembre. Luego se celebrarán conversaciones con los líderes regionales de la CDU y de la CSU.
También se consultará al SPD y a Los Verdes, ya que "la elección presidencial debe apoyarse en una base amplia dentro del espectro democrático".
La politóloga Ursula Münch lo resume así: "La candidatura sigue abierta, aunque con una cierta inclinación a favor de Ilse Aigner de la CDU". No obstante, añade, aún puede haber una gran sorpresa.
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Fuente: Deutsche Welle

