Acuerdo de paz con Israel, escepticismo y temor en Líbano

Acuerdo de paz con Israel, escepticismo y temor en Líbano

Los enfrentamientos entre el grupo libanés Hezbolá y la vecina Israel han desplazado a más de un millón de personas en Líbano, mientras que el ejército israelí ha tomado el control de la denominada "zona de seguridad".

Desde marzo, los ataques israelíes han causado la muerte de más de 4.000 libaneses, han dejado más de 12.000 heridos y al menos 34 soldados israelíes han muerto en los combates.

Para frenar la violencia, Estados Unidos ha supervisado cinco rondas de conversaciones directas entre Líbano e Israel. El resultado, el viernes pasado (26.6.), fue un "marco trilateral" que ayudaría a ambos países a avanzar hacia una solución pacífica, acordado tanto por Israel, Líbano y Estados Unidos.

Dicho acuerdo, que estipula que el gobierno libanés debe desarmar a Hezbolá antes de la retirada de las tropas israelíes del Líbano, obviamente no agradó a esta agrupación. El sábado (27.6.), el líder de Hezbolá, Naim Kassem, denunció el acuerdo, calificándolo de "humillante, vergonzoso y una renuncia a la soberanía". Kassem también afirmó que podría suponer la anexión permanente de territorio libanés por parte de Israel. Las tropas israelíes ocupan actualmente alrededor de 600 kilómetros cuadrados en Líbano. Hezbolá cuenta con el apoyo de la mayor parte de la población chiita del país.

Raymond Khoury, un hombre de 39 años residente en Beirut, dijo a DW que "el acuerdo no nos beneficia". "El artículo 13 es particularmente problemático", añadió. "Muchas víctimas murieron durante esta guerra, pero esta cláusula podría significar que no habrá rendición de cuentas", zanjó.

El documento marco consta de 14 puntos, y el decimotercero establece que ninguna de las partes demandará a la otra mediante el Derecho Internacional, ni ante un tribunal como la Corte Penal Internacional.

En los días transcurridos desde el anuncio, Israel ha continuado atacando objetivos en el Líbano con bombas y drones. Los combatientes de Hezbolá y los soldados israelíes también han seguido enfrentándose.

Algunos observadores, sobre todo en Israel, Estados Unidos y los Estados del Golfo, afirmaron que el nuevo acuerdo es positivo, ya que aleja a Líbano de la órbita de Irán, país que incluyó la retirada israelí de Líbano como condición para cualquier acuerdo de paz entre Estados Unidos e Irán en junio. Esto se interpretó como una injerencia iraní en la soberanía libanesa.

"El acuerdo en sí es histórico, ya que es el primero firmado entre Líbano e Israel desde 1983", declaró Hanin Ghaddar, investigadora sénior del Washington Institute, un grupo conservador de expertos estadounidense. Desarmar a Hezbolá "es un proceso complejo y delicado… pero es realmente la única y última opción para Líbano. De lo contrario, Irán logrará controlar las decisiones libanesas", matizó.

Sin embargo, los críticos del nuevo acuerdo marco replicaron, señalando que ahora Estados Unidos e Israel tienen voz y voto en la soberanía de Líbano, sobre todo porque el marco parece permitir principalmente a Israel decidir si el Estado libanés ha hecho lo suficiente contra Hezbolá.

Casi todos los analistas señalan que lo más importante sería la implementación del acuerdo. Khaldoun el Charif, asesor político sénior del Consejo de Oriente Medio sobre Asuntos Globales, con sede en Qatar, indicó, refiriéndose a los tres actores participantes en las negociaciones, que ”la cuestión crucial no es si el acuerdo es bueno o malo, sino si se puede implementar aunque las partes involucradas no logren consenso en su interpretación".

Al igual que otros residentes locales, Jens Hanssen, director del Orient Institute Beirut, un instituto de investigación académica en Líbano, afirmó que parece que el Estado libanés ha cedido más de lo necesario y señala que no existen objetivos concretos, ni plazos, ni siquiera menciones específicas de la retirada israelí, solo un "redespliegue".

"Normalmente soy optimista", concluyó Hanssen, "pero ahora mismo me preocupa mucho cómo será Líbano dentro de diez años".

Fuente: Deutsche Welle

Deutsche Welle – DW – Actualidad Internacional – #DWNoticias