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Se alega que se está pagando una deuda social de décadas, pero parece que esa deuda incluye también a “botellas”, sueldos y gastos de lujo para los funcionarios partidarios y un nulo esfuerzo para acabar con la corrupción en el Gobierno. No planifican el gasto sino que parten de la idea de que hay que seguir gastando y a Dios que reparta suerte. La práctica es paliar el déficit con deuda.


Editorial Diario Libre

Presupuesto inútil

El presupuesto es una herramienta que tiene como propósito potenciar la posibilidad de una persona, un Estado, o una empresa, de ver mejor su futuro. Un presupuesto ayuda a planificar, a organizar las cosas de tal manera que se vean los frutos del esfuerzo.

Sin embargo, los presupuestos que elabora el Gobierno dominicano no cumplen con esos requisitos.

Son deficitarios y a nadie le importa, porque la práctica es paliar el déficit con deuda. Por eso mismo, son presupuestos llenos de deudas que se van amontonando y forman una espiral casi impagable. No planifican el gasto sino que parten de la idea de que hay que seguir gastando y a Dios que reparta suerte.

Se alega que se está pagando una deuda social de décadas, pero parece que esa deuda incluye también a “botellas”, sueldos y gastos de lujo para los funcionarios partidarios y un nulo esfuerzo para acabar con la corrupción en el Gobierno.

Visto así, el proyecto de Presupuesto General del Estado es un esfuerzo inútil pues no produce mayor felicidad a la gente ni eficiencia a la administración pública.